Gaia vuelve a llorar.
Vuelve a notar cómo se destruye en cierta medida lentamente por fuera sin que nadie haga nada para evitarlo. Nadie, casi nadie. ¿De verdad merecemos todo lo que tenemos? Destruimos todo lo que hay a nuestro alrededor con el único fin de hacernos sentir mejor, de sentirnos superiores, de no admitir que los que nos estamos pudriendo verdaderamente por dentro somos nosotros.
¿Deberíamos llamarnos humanidad? Esta palabra tiene dos significados al menos para mi, humanidad, conjunto de seres humanos; y humanidad un valor fundamental, una virtud que todos los hombres deberían tener, ese valor que te mueve a llevarte a hacer cosas por el resto de los que son como tú, porque no lo olvidemos, condicionalmente en esta tierra dada, somos todos iguales. Pero la humanidad de hoy solo se caracteriza por la primera definición. Poca gente queda de verdad que sepa ponerse en el lugar de otro, de reaccionar y con ello poder ayudar como a él le gustaría que lo hiciesen en el supuesto caso.
¡Houston, Houston! o más bien... ¡Ser humano, Ser humano! Lo hemos perdido...
Nadie entiende que movilizando algunos hilos, aunque sean pocos, podemos llegar a tejer un tapiz, nadie entiende que poniendo la mínima parte nuestra, podemos lograr algo enorme. Nadie lo entiende... he ahí el problema. ¿Quién se supone que tiene el poder? No se ha de subestimar uno nunca, pero mucho menos se ha de despreciar aquello a lo que subestimamos.
Hoy pueden ser ellos los que necesiten ayuda, mañana puedes ser tú, pero aún en el supuesto caso de que pienses que nunca o improbablemente te pueda suceder, ten en cuenta que no solo los problemas repercuten a los que les sufren en primera persona, si no a todo el mundo. ¿O se ha de recordar que somos como una red? Cada hilo que falla hace que esta red se vaya rompiendo, vaya perdiendo consistencia y que como escudo que puede ser, se debilite. Pero podemos crear más hilos, podemos llegar a tejer una red impenetrable, indestructible, podemos llegar a detener todo aquello que nos produzca miedos.
Todos formamos esa red, tú también formas parte de ella y por un trozo de esta, se está debilitando y rompiendo. ¿Te piensas quedar con los brazos cruzados viviendo en el mundo "japi", ignorando la realidad y las consecuencias de los actos que se producen o piensas ser coherente hacer de verdad que esa humanidad no sea solo el conjunto, si no que sea el valor que debería caracterizarnos?
Otros necesitan tu ayuda, la tierra que la pisas la necesita. No los mires, ÚNETE.