martes, 12 de junio de 2012

Lost in paradise.

El pecho te oprime, te impide respirar y es como si los pulmones se hubieran puesto de acuerdo en enlazarse y realizar un nudo. Abres la boca intentando buscar de cualquier modo el aire, ese aire que te falta y que simple y llanamente, lo necesitas. Como si todos tus eritrocitos se hubiesen cargado de dióxido de carbono en vez de oxígeno, te envenenan poco a poco.

Lo último que buscabas, o quizás no, esa herida provocada por un cuchillo afilado. Esa herida que no deja de sangrar, que te ahoga y ayuda a asfixiarte. "¿En serio? ¿De verdad?" esas preguntas se pasan por tu cabeza pareciéndote lo suficientemente idiotas, estúpidas que no sería necesarias ni plantearlas para obtener la respuesta, pero duelen, abren más la herida, desgarran tu carne y se juegan tu vida a una carta.

Pero supongo que todo es diferente, que nada volverá a ser lo mismo, y en sí eso quiero, que sea diferente, que sea mejor.  

Quiero perderme en ese paraíso en el que no hagan falta las palabras, que los silencios lo digan todo, que cada lágrima signifique un millón de sonrisas, que cada abrazo sea mil "te quiero", en el que las miradas no maten, si no que sean las que te den calor cuando te quedes helada en un mini polo norte, que cada segundo que pase sea mejor que el anterior, que cada día sea una nueva historia que contar... un paraíso, en el cual no importen las cosas, si no los sentimientos.

domingo, 3 de junio de 2012

Mi pequeña pérdida.

No hay casi nada tan doloroso como parpadear muy rápidamente o simplemente apretar tus ojos, mejor dicho, tus párpados con toda la fuerza posible a fin de no derramar ni una sola lágrima.

Duele tener que fingir otro estado de ánimo o simplemente fingir que algo te da igual cuando en realidad es todo lo contrario. Perder algo que significa tanto para ti... es como perder una parte de ti, como que se desintegra una pequeña parte de tu alma que no volverá... pero no es solo material, es algo que con el paso del tiempo, los recuerdos, las historias que eso podría contar... es demasiado, demasiado significativo para mi, y de repente, todo desaparece.

Nada volverá a ser como antes... es una sensación extraña, como si estuvieras desnuda, como si necesitaras aferrarte a eso cuando te sientes mal, como algo protector...

Todo pasa y todo queda...