lunes, 31 de diciembre de 2012

Despidiendo el 2012 con unos cuantos "GRACIAS"


Hoy en día, tenemos los momentos marcados y limitados temporalmente hablando. Un día son 24h; un mes sobre 30, 31 días; un año 365 días o a veces 366… y así con todo. ¿Pero realmente esos periodos de tiempo se cumplen o son significativos?

Mucha gente tiene como coletilla en estos últimos días del año la frase “año nuevo, vida nueva” pero nunca es así. Ojala. Las cosas no cambian por estar en un año nuevo, en una década diferente, un nuevo milenio… ni si quiera porque los Mayas predijeran hace miles de años que el mundo se acababa este año.

Es cierto que cada año trae cosas nuevas, nuevos momentos, nuevas oportunidades y que lo quieras o no, son diferentes a los otros años. Flujos de gente, gente nueva que conoces, gente que se va de tu vida; a veces para volver más tarde o para no hacerlo nunca. Nuevos lugares a conocer, nuevas situaciones, nuevos estilos de vida… Sí, todo cambia, pero en ningún momento se puede hacer borrón y cuenta nueva. Esos datos por mucho que intentes borrarse siempre estarán escondidos, ocultos a la vista, pero siempre estarán ahí y te marcarán como cualquier otra cosa.

Sin ir muy lejos a lo que yo quiero llegar, el 2012 ha sido un año diferente, muy diferente para mí, pero no por ello malo.

Es cierto que he tenido momentos en los que casi acabo conmigo misma. Estrés, exámenes, selectividad, el último año en el instituto, la universidad, el irte a vivir a otro lugar… Pequeñas cosas que pueden desembocar en grandes problemas si es así como los quieres ver.

La vida no es una carrera de resistencia, de fondo en pista, no son lisos, ni tampoco es que tengan siquiera cuatro vallas que tengas que saltar, ya pudiera. Es una carrera en la que tan pronto puedes y tienes que subir una montaña como si bajas a una depresión, es un no parar. Y realmente es difícil, pero siempre se hace 
mucho más fácil si tienes ayuda y a gente que te acompañe durante todo el trayecto.

La verdad es que de lo último quejarme no puedo, porque si lo hiciera sería una verdadera egoísta y desagradecida, por ello, es momento de darle las gracias a todas esas personas que han estado conmigo durante todo este años, llevándome de la mano, a veces en brazos, durante este pequeño tramo de camino en mi vida.

Desde el primer momento, no puedo dejar ni atrás ni olvidarme al primer apoyo que he tenido. Mis padres. Me han ayudado en cuanto han podido, me han aguantado la mala hostia y me han animado en los momentos de bajón. Sin ellos no hubiera podido conseguir ni una pequeña parte de lo que he ganado este año. Con ellos, adjunto al pequeño enano al que echo de menos no tenerle por casa dando guerra y haciéndome sonreír cada día. Gracias por animarme y por darme una razón por la que seguir adelante pequeño.
Y a mi tati, siempre ha sido un gran apoyo, alguien esencial en mí que desde el primer momento me enseñó que no todo se queda en el límite que pongamos a las cosas o que otros pongan, que siempre se puede más, se puede seguir adelante y conseguir todo aquello que te propongas con empeño y dedicación. Gracias por ser otra razón por la que no desistir y seguir hacia delante aunque no estés tan cerca como me gustaría.

Prosiguiendo, a esos pequeños míos que han venido junto a mí en el camino emprendido ya el año pasado. A mi idiota favorito y al que más quiero, Felipe, por seguir aguantándome y apoyándome cada día, por sacarme de quicio de vez en cuando, por haber confiado en mí y por haberme hecho sonreír y ser feliz durante todo este tiempo. A mi enano, Darío, que desde que le conocí se ha convertido en mi segundo hermano aunque solo le vea en las competiciones. Que me ha hecho sonreír, me ha dado los mimos que muchas veces necesitaba y que me hace hacer un poco más el tonto de lo normal con tal de no aburrirnos y no desanimarmos. A mi princesita, Samuel, a quien le he conocido este año y quien ha estado ahí cuando le he necesitado dando guerra y haciéndome reír.

A mis orquillas. A mi rubia, Yara, porque desde el día en que la conocí (y de eso ya hace…) ha estado siempre ahí, preocupándose por mí, alegrándose como nadie y ayudándome a progresar. Una de las mejores consejeras, confesoras y amigas que puede haber. A mi querida sis, Nerea, esta pequeña loca que desde que la conozco no ha habido ningún momento triste ni malo con ella, quien está ahí cuando la necesitas y con quien ningún momento resulta aburrido. A mis pequeñas, Henar y Alina, esas renacuajas que siempre me hacen sonreír, con quien los ratos de compañía siempre son buenos y quienes comparten parte de mi locura.
A todos aquellos de mi familia particular que ayudan como nadie cuando lo necesitas, con quienes los momentos son únicos y a los que debo mucho. Gracias.

También tengo que dar las gracias a dos personas encantadoras a las que he conocido este año de verdad y que desde hace ya unos cuantos meses han estado ahí apoyándome y ayudándome como nadie. Procedentes de La Rioja: Óscar, mil gracias por ser el subnordown que eres animándome cuando me he encontrado mal, haciéndome ver el lado positivo de las cosas y por haber estado ahí cuando lo he pasado mal. Nunca olvides qué es lo que de verdad importa de las cosas, las opiniones del resto dan igual, lo importante es la crítica que se hace uno mismo, esa es la única sincera que podemos tener. 
Inma, pequeña mía, esa hermana pequeña que me he agenciado y que desde el primer “hola” ha estado ahí conmigo. Quién ha reído conmigo, llorado, vivido y con quien he sido feliz durante estos últimos meses. Muchísimas gracias por estar ahí, por ser esa parte de mí que me falta y por entenderme cuando nadie lo hace. Siempre nos quedará alucifliparnos.

Muchas gracias a una persona en especial que aunque nuestros principios no fueron los mejores y prejuzgamos ambos al respecto ha sido, es y será una persona importante en mi vida. Enrique, pequeño mío, muchísimas gracias por haberme ayudado a abrir los ojos cuando estaba en un pozo y haberme animado a seguir moviendo los brazos para poder salir a flote. Por haberme ayudado a dar un sentido diferente a las cosas y por estar ahí cuando lo necesito.

Gracias, de corazón, a esos hermanos mayores que me he echado. A mi príncipe azul, Sergio, por animarme, por hacerme reír, por ayudarme, por siempre estar ahí dándome guerra y queriéndome matar, por tener una razón por la que sentirse bien y hacerme sentir siempre como en casa. A mi reciente hermana mayor, Xinara, porque en el último mes y desde que te conocí me has ayudado, escuchado, aguantado y animado como nadie excepto tú sabe. Espero que el próximo año sigamos así y pueda ya ir a Asturias, patria querida a darte un abrazo muy fuerte y darte las gracias en persona.

Gracias a mi trío calaveras sin quienes no hubiera podido hacer muchas cosas. A mi protectora y encantadora hermanita, Raquel, a quien también he conocido este año de verdad, quien está cuando la necesito y a quien echo de menos cada día. A su querido novio, el mío amante, Chamorro, mi fiel pilar y compañero de clase quien me anima y me mima haciéndome sonreír y cuidándome cada día. Y por último, a mi Alice, mi pequeña, loca, quien está ahí siempre, quien me falta bastante últimamente, a quien le echo de menos y quien ha hecho muchísimo por mí desde que la conozco. Gracias por entenderme como tú haces y por estar ahí.

A mi cuqui más petardo y deathless de la historia, Roberto. Gracias por estar ahí siempre, por ayudarme, por estar siempre tendiéndome la mano para saltar los obstáculos que me encuentro. Por las risas y las sonrisas que me has hecho sacar cuando estaba mal, por entenderme y por hacer lo imposible para que esté bien.

A mis nuevas vecinas y compañeras de entrenamiento. Marinas mías, muchísimas gracias por estar ahí acompañándome en esta nueva etapa de mi vida. Marina, mil gracias por todo lo que has hecho por mí, por tener a alguien con quien reírme cuando lo necesite en aquel pueblo tuyo y por haberme abierto los brazos como nadie lo ha hecho.

Gracias a esa nueva familia que ha aparecido ante mí. A mis ineftas. Isabel, gracias por estar ahí, por haberme acogido sin haber dicho nada al respecto sobre cómo soy, por ayudarme cada día en cada paso, por estar ahí cuando he necesitado un abrazo, hablar, hacer el tonto o reír. Por ser mi feota, por conseguir hacerme sentir bien cuando estoy mala y por poder tenerte en mi vida. A mi guarrilla rubia, Paula, la mejor compañera de fiestas. Por hacerme reír, por tener un apoyo cuando lo necesito, por confiar en mí y por esos buenos días encantadores que solo tú das y por  hacerme ver que el tiempo es lo de menos, que llegar se llega siempre. A mi vecina y compañera de novatadas, Eva. Por hacerme pasar una de las mejores semanas de mi vida, por escucharme y ayudarme, por hacerme reír y hacer que la vuelta a casa de la universidad sea más amena. A mi juju favorito, Elena. Por demostrarme que las cosas no son tan distintas entre el resto de la gente, por ayudarme a ver como es la gente, por tenerte tan cerca y poder contarte mis movidas. Siempre nos quedará como incomprensible la mentalidad de algunas personas…, ni de coña, lo conseguiremos todo, verás. Y por último a mi alegre Sidorella, mi princesa por sorpresa. Esa chica que se sentaba detrás en clase y que me ha hecho reír como nadie. Gracias por estar ahí, por confiar en mí, por dejarme tenerte en mi vida y por poder contar contigo siempre. Mil gracias por todo chicas, os debo mucho.

A mis pequeñas princesitas, porque aunque nadie o casi nadie pueda entender lo que significan para mí son mucho en mi vida. Son las únicas que consiguen hacerme reír cuando nadie puede, las únicas que me hacen desconectar del mundo, olvidarme de las cosas que preocupa y se le pasan por la cabeza al resto del mundo. Por ser una motivación y una sonrisa permanente.

Gracias a esa persona que se cuela en tu vida sin llamar a la puerta ni presentarse casi y que te hace ver que no andas equivocada con algunas cosas que piensas, que no todo es imposible y hay que ser positiva, que algunas conceptos en verdad no existen y que consiguen tirarme teorías por la borda. Que le echas de menos y que con solo sonreír te da tranquilidad.

A ese profesorado que han estado ahí apoyándote y animándote desde el primer momento. Muchísimas gracias por todo: Lourdes, Begoña, Mari Cruz, Berta, José Luis y Lourdes. Y a mis “preparadores físicos” quienes han conseguido junto con ellas, ayudarme a entrar en la carrera que quería, Chusgel, Nico, Michel, gracias.

Tampoco me puedo olvidar de dar las gracias a mi familia venteña, quien ha estado apoyándome en cada paso, en cada momento durante este año y otros anteriores. Quienes te animan a seguir adelante y a no rendirte nunca, porque también te enseñan y te ayudan a ver que no todo está perdido como se piensa, que todavía hay esperanza, que es lo último que se pierde y que una sonrisa puede mover medio mundo. Gracias por ayudarme a crecer como persona y estar ahí siempre al filo.

Y no puedo olvidarme por nada de esa parte que ha formado parte de mi desde que nací y que consiguió hacerme realidad un sueño con toda su mejor intención, a esa otra familia que se viste de blanco y verde dos veces al año, gracias.

Gracias por último, a mis pequeños Roberto y Guillermo por hacerme sentir bien cuando voy al pueblo. A todos los que directa o indirectamente habéis formado parte de este año, que formáis parte de mí, y que espero que el año que viene sigáis ahí o al menos no os alejéis mucho. Por todo el apoyo dado y la ayuda que he necesitado.

Muchísimas gracias a todos por estar ahí, por conseguir hacerme ser quién soy, porque una persona no es solo de por sí lo que ella es, es también todas aquellas personas que le rodean y forma parte de ellas.

Ahora ya puedo despedir tranquila este 2012. Próspero año 2013, esperemos que nos depare más momentos como los de este año.



jueves, 8 de noviembre de 2012

El tiempo se mueve.

¿Alguna vez te habías parado a pensar qué pequeño es el mundo? Y que si el mundo es pequeño, tú lo eres aún más... Algo semejante a un grano de arena.

Un grano de arena que se desplaza gracias al viento por una gran playa, una hormiga que recorre el suelo en busca de alimento, una persona en una gran ciudad, todo demasiado pequeño.

El mundo gira tan lento pero a la vez tan rápido que no tenemos en cuenta cada instante que pasa. Ese momento en el que te dispones a realizar un pequeño trayecto en una ciudad llena de personas que como tú son pequeños granos de arena que forman la playa, aquellos que el viento dispersa desplazándolos sin cuidado y sin pensar.
Pero qué pasaría si por un momento nos parásemos a pensar de la misma forma que te detienes a la espera de que el semáforo se ponga en verde y el flujo siga en movimiento y fuéramos conscientes de lo que ocurre. Podríamos ver tantas cosas...
A la señora mayor que va cogida del brazo por su marido dando un paseo por la tarde, al joven de la bici que se desplaza a una velocidad mayor que el resto que vamos andando y que no se detiene a pensar en el tiempo, al padre que lleva a su hija o a su hijo a la práctica de cualquier deporte o a realizar cualquier actividad, aquella chica que corre con sus cascos escuchando música, o a ese hombre que saca de paseo al perro... El tiempo se mueve.

Se mueve y a diferentes velocidades, a los jóvenes les va demasiado rápido, a la gente mayor demasiado lento quizás.. pero nadie se para a pensar en lo que en realidad significa.

La esperanza de vida media del mundo ronda sobre los 68 años aproximadamente teniendo en cuenta la longevidad que muestran algunos países y lo joven que puede llegar a ser la población de otros.
68 años que ya son bastante, así como 816 meses, 24.837 días, 596.088 horas, 35.765.280 minutos ó 2.145.916.800 segundos... todo meramente números que en realidad no sirven para  nada porque la gente sigue despreciando e infravalorando el significado del tiempo hasta que se dan cuenta de que ese tiempo se consume y de que pronto estará cerca el final, es entonces cuando se arrepienten de haberlo desperdiciado.

Está claro que las personas tendrían más en cuenta el valor del tiempo si viviera con un reloj que determina las horas de vida, los años que le quedan a esa persona... cosa que de momento no se dispone de los medios que predigan dicho dato.

Quien sabe si es la última vez que vas a ver a esa persona que pasa al lado tuyo esperando a que el semáforo se ponga en verde, lo que le deparará el futuro a cada una de las personas que te rodea y que se mueven al ritmo que lleve su tiempo, pero hay algo que sí deberías saber.

Deberías saber que la mayoría de las cosas tiene arreglo excepto la muerte, que pase lo que pase las cosas cambian, se mueven y eso hace que el mundo gire, que estás a tiempo de cambiar todo lo que forma de ti, lo que te rodea.

"Todavía tengo tiempo para hacer lo que quiero hacer" ¿De verdad lo piensas? ¿De verdad vas a seguir así?

Todo es una cadena, cada eslabón tira del siguiente y así sucesivamente como la savia asciende por el tronco de un árbol. Lo que hagas hoy formará parte de tu mañana... ¿pero qué pasaría si todo se acabase mañana? ¿Estarías satisfecho de todo lo que has hecho con tu vida, con tu tiempo?

Pierde el miedo, pierde todo aquello que te impide volar, pierde las presiones, la opinión social que tus actos o tus pensamientos pueda traer. DISFRUTA. Disfruta de cada uno de los segundos que tiene tu vida, de cada momento, de cada sonrisa o de cada lágrima.

Tu vida, es tuya, tu tiempo es tuyo. No esperes a que llegue el día en el que sea demasiado tarde para volver atrás tras lamentarse de haberlo empleado mal. Carpe diem

No esperes a que el reloj llegue a 0.


► Mañana empieza hoy

martes, 18 de septiembre de 2012

Razones para creer en la esperanza.

Y así es como dice el título de esta entrada.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde pero permitidme decir que yo respecto al ser humano la tengo perdida.

¿Las razones?
El ser humano es un animal que técnicamente hoy en día se dedica a explotar los recursos disponibles en esta nuestra querida Tierra, descontroladamente y totalmente movido por su propio egoísmo. ¿Me equivoco?

Es irónico que también este ser ser dedique a dar un premio apodado "Nobel de la Paz" al presidente de Estados Unidos (Absolutamente nada en contra de él y en mi opinión, dejando a un lado la política, uno de los mejores de ese país). País que está en guerra con otros países con diversas ideas entre ellas la idea de "llevar la paz" sin tener en cuenta que la guerra es todo lo contrario a ello.
Pero a la hora de la verdad, ¿en qué se basan la gran mayoría de las guerras? en la extracción de recursos de importante valor económico. ¿Qué había dicho antes? Ah... sí, egoísmo de nuevo.

Y es así, el ser humano es egoísta como ningún otro animal. Crea sus propias normas, intenta dominar al resto de animales creyéndose superior sin darse cuenta de que es uno más como el resto. Egocentrismo.
Pero no queda ahí la cosa, hacemos que el mundo, este mundo en el que vivimos gire alrededor de algo material, de algo que adquiere una importancia tan grande que da motivos para matar, para despreciar, para sacar de las personas lo peor que hay en ellas. Sí señores, el dinero. Esos papeles o esos trozos de metales que hacen que el egoísmo del ser humano aumente, que potencie esos dos aspectos que tiene en su "lado oscuro".

Pero no estoy aquí para seguir despotricando acerca de lo que somos, cada uno debería saberlo y es algo que dejo a la libre opinión. Estoy aquí para hablar de esperanza, quizás una palabra que mucha gente utiliza pero que pocos creen en ella.

Yo he visto como esa esperanza junto con la fuerza y el amor que pueden dar un pequeño grupo de personas por conseguir un fin, hace que ese mundo o su pequeño mundo dentro del gran mundo en el que vivimos no se base en el dinero aunque sea un medio por el que conseguir lo necesario.

¿El ejemplo? Una familia que se ha volcado con todas sus fuerzas y con lo más importante los sentimientos tan fuertes hacia un miembro de su familia con el fin de poder ayudarle a crecer. Que han conseguido hacer que una multitud de gente por todo nuestro país consiga hacer algo, consiga sacar a relucir uno de los valores más bonitos de este mundo, la solidaridad, y que gracias a ello y a un simple acto de recoger tapones hayan conseguido llegar a su meta final, a su objetivo para que un pequeño crezca feliz.

Sí, he conseguido por fin una razón por la que creer en la esperanza. Y no solo en la esperanza de unos pocos o su valor, si no en en la esperanza de que todavía hay seres humanos que deciden dejar de ser egocéntricos y egoístas para poder ayudar al resto. ¡¡Actuando como animales que somos, viviendo en manada!!

Y no solo es el caso de este pequeño, muchos niños junto con sus familias luchan al igual que lo han hecho esta familia por ayudar a los suyos. No les dejemos solos, luchemos con ellos, seamos esa manada que se ayuda mutuamente para poder sobrevivir.

"El ser humano es social por naturaleza" Aristóteles.

Recoger tapones no cuesta nada y podemos realizar grandes cambios.

http://www.facebook.com/events/314327965304679/

http://taponesparatodos.blogspot.com.es/

Esta va por ti mi enano, lo hemos conseguido Iván.

Tú eres el verdadero campeón.

martes, 11 de septiembre de 2012

Un adiós a otra familia..

La verdad es que no puedo empezar diciendo que cuando me puse a escribir esto no sabía que decir, que no lo había pensado, mentiría.

Llevaba pensando sobre esto bastante tiempo y no lo iba a hacer sinceramente porque tenía razones para ello, pero me parecía bastante egoísta privar a los que verdaderamente merecían saber loq ue de verdad significa el despedirme de todo esto. Ellos se lo merecen y por ellos irá.

Hace once años en el mes de julio llegué aquí, a esta misma campa solo que al otro lado del arroyo. Recuerdo aquel primer día en el que el sombrero seleccionador nos repartía por "casas" (malditos rotus mágicos del colacao) Allí me junté con los que hoy o mejor dicho mañana nos iremos. ¡Qué recuerdos!  También recuerdo lo que me costó ese año no confesar que mi tio era aquel monitor de los mayores que tenía fama de ser algo estricto y duro.

Los años pasaron y no había verano, julio, en el que no deseara que llegara el campamento y en el que junto con mi tio pequeño elaborara pequeños planes para colarnos en el despacho de mi tio y saber de qué iba el campamento.

Cada penúltimo miércoles de julio me reunía en una campa con aquellos amigos que había hecho en el verano y con ellos compartía sonrisas, gritos a mil, malos ratos pero sobre todo y con diferencia, buenos.

Llegó un día en el que mi saco de dormir y mi esterilla se cambió de lado de campa. Subí a mayores y todo lo que era el campamento cambió, para mejor. Subimos todos los que desde que eramos mocosos habíamos estado juntos. Todo, todo era diferente, chicos mayores que nosotros que a pesar de que teníamos a penas 12 años nos acogieron, cuidaron y nos convirtieron en sus pequeños hermanos.

Todo fue diferente, cada años nos acostumbrabamos cada vez más los unos a los otros y la piña se iba cerrando. Tardó bastante tiempo (a ver un par de años, tres como mucho) hasta que subió un grupo grande, los arrobas. Menudos eran, pensábamos que nunca podríamos hacer con ellos lo que anteriormente habían hecho con nosotros, integrarles, que eran un hueso duro de roer, pero nos equivocamos. En pocos días,se unieron a nuestra piña la cual hicimos crecer.

El año pasado, me salté esta tradición, necesitaba desconectar pero dije que este año no me lo podía perder y aquí he estado. Este campamento ha sido un tanto raro pero no menos que los demás. Gente de la edad de mi hermano se ha incorporado, el también y en pequeña medida yo también.

Ha sido una ardua tarea el que entre todos hubiera un buen rollo necesario para convivir pero al fin y al cabo como dijo ayer Laura, de todo se aprende y como dijo también Manodo, espero que aprendáis de este campamento, que uno se lo pasa mejor teniendo bueno rollo, siendo una piña.

En parte este campamento para mi ha sido algo vacío, roto... me ha faltado mi pequeña gran madre, que aunque esté al otro lado del campa y me haya ayudado , no ha sido lo mismo. Pero no me puedo quejar, habéis llenándolo con lo mejor de vosotros, he tenido amigas cómplices de secretos, he conocido a gente magnífica que ha compartido su tiempo y sus risas conmigo... y también me he dado cuenta en que soy algo superficial de vez en cuando, prejuzgando la personalidad de algunos que después me han demostrado todo lo contrario y a quienes les voy a echar de menos. Habéis formado parte de mi y me habéis hecho pasar un campamento inolvidable como los demás.

Pero no puedo olvidar este discurso sin hacer mención especial a ciertas personas concretando (Siento esta parte) pero son las razones por las que he decidido seguir con esto adelante.

Alicia, Raquel, Noemi y Miriam, habéis sido mis pilares no solo de la tienda de dormir, habéis estado conmigo siempre, aguantándome y volviéndome más loca sin dejar de hacerme sonreír. Noemi, Miriam ya os lo he dicho pero, encantadísima de haberos conocido. A gente que ha estado ahí siguiéndome el roll: Alicia, Jimena, Celia, Noelia, Laura y demases, vosotros sabéis quienes sois y poco hay que decir que no sepáis, que gracias a vosotras y a nuestro happiland. Os voy a echar de menos.

Pero no puedo olvidarme de mi pilar más alto aquí, Chamorro, mi gran apoyo y quien ha estado siempre desde aquel julio de hace once años, alguien a quien le debo mucho.
Pero tampoco me puedo olvidar de dos pilares de este campamento, Jaime, gañán de mi vida, te debo mil gracias por todos los campamentos a tu lado y cada una de las sonrisas; Leire, presidenta-dictadora d esta nuestra Hispania, tia, te voy a echar de menos, muchísimo, y créeme  cuando te digo que eres la caña, que sigas así y espero seguir junto a ti mucho tiempo, eres mi ídola :)
También tengo que agradecer a aquellos que han estado junto a mi todos estos años, quienes me han contagiado sus sonrisas y a los que yo les he contagiando mi locura. Chicos, valéis y no seais tontos y hagáis el vago, que por una vez que en vuestra vida os explayeis y habléis algo más de lo normal no pasa nada ehh ^^
Os voy a echar de menos.

Pero todo discurso no sirve solo para dar gracias y decir lo chupiguay del paraguay que ha ido todo todos estos años, sino también para pedir perdón y disculparme por todo lo malo que haya hecho; por mi mala leche e incluso por mis ratos de poca paciencia. Lo siento.

Aún así no acabo, tengo que hacer un pequeño acto, dos pequeños relevos que significan mucho.
 Mi papel como chica pensante que adquirí el primer año que entré en mayores con la ayuda de Olga. María, mi chica macarrón, te he conocido este año mejor que en ni nguno y sé que tienes madera para esto. Pierde la vergüenza, lo que tengas que perder y toma el relevo. ¡¡Se necesitan cabezas pensantes!! y tú lo harás bien :)
 Algo más personal, más familiar que tengo que ceder. Un plato que según entré en este campamento conocido como "Junior" mi tio me cedió. Ahora me toca pasarsele a mi hermano. Cuídamelo ehh!

También tengo que dar las gracias, por último y ya acabo, al cuerpo técnico de este campamento: cocina, enfermería con Elena... y a los monitores que día a día : Pedro, Laura, Yaiza, Cucho y Eva, han hecho un esfuerzo superior por nosotros y por mi durante estos años.
Y a ti Cucho, en especial, por haberme enseñado todo lo que sé en aquellos años contigo.
GRACIAS.



martes, 21 de agosto de 2012

Un sueño.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra sueño tiene diversos significados. Ya sea por expresiones en las que le utilicemos, por metáforas o por su propio significado, pero... ¿Alguien sabe de verdad lo que es un sueño? Yo personalmente, no lo sé, o quizás no sabría definirlo correctamente, por ello, me quedo con esta definición entre todos "Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes"

Pero aún así, al pensar en sueños o en lo que es un sueño, me viene a la cabeza un verso del grupo Mägo de Oz, "¿De qué están hechos los sueños?", una obra de Calderón de la Barca titulada "La vida es sueño" cuyo título fue extraído por el autor de diversos pensamientos filosóficos, religiosos y culturales; o ya en el mundo de los dioses, a el dios Morfeo, quien tenía la labor de regalar sueños, fantasías a los humanos, haciéndoles más felices mientras estaban dormidos. Esclavizándose y condenándose a una vida de eterna vigilia.

Los sueños no son cosa del pasado, desde que nacemos tenemos. Dicen que cada noche tenemos cientos y cientos de ellos mientras dormimos. Que no es raro que no los recordemos, pero supongo que solo recordamos los que de verdad nos marcan. ¿Pero solo se puede soñar mientras duermes? Despierto yo creo que también, aunque en ese caso eres tú el que los controla de manera consciente.

La existencia de los dioses, como Morfeo, no sé si será cierta o no, cada uno en lo que crea, pero aunque su existencia sea algo que cueste creerse, se de algo en lo que sí se puede y que está relacionado. Morfeo cuidaba y vigilaba a todos los seres humanos mientras dormían. ¿Solo él? ¿O no tenemos también a otras personas que también lo hagan por nosotros? El mundo está lleno de pequeños Morfeos que nos hacen soñar.

O tal vez como decía Calderón y muchos otros pensadores y filósofos, quizás la vida sea eso, un sueño. Que alguien nos esté regalando sueños y fantasías. Lo que sí está claro en el monólogo de Seguismundo redactado en la obra de Calderón, es que los sueños, sueños son.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño, 
y que los sueños sueños son.

Bienvenidos al mágico mundo onírico.

lunes, 2 de julio de 2012

Gaia llora.

Gaia vuelve a llorar.

Vuelve a notar cómo se destruye en cierta medida lentamente por fuera sin que nadie haga nada para evitarlo. Nadie, casi nadie. ¿De verdad merecemos todo lo que tenemos? Destruimos todo lo que hay a nuestro alrededor con el único fin de hacernos sentir mejor, de sentirnos superiores, de no admitir que los que nos estamos pudriendo verdaderamente por dentro somos nosotros.

¿Deberíamos llamarnos humanidad? Esta palabra tiene dos significados al menos para mi, humanidad, conjunto de seres humanos; y humanidad un valor fundamental, una virtud que todos los hombres deberían tener, ese valor que te mueve a llevarte a hacer cosas por el resto de los que son como tú, porque no lo olvidemos, condicionalmente en esta tierra dada, somos todos iguales. Pero la humanidad de hoy solo se caracteriza por la primera definición. Poca gente queda de verdad que sepa ponerse en el lugar de otro, de reaccionar y con ello poder ayudar como a él le gustaría que lo hiciesen en el supuesto caso.

¡Houston, Houston! o más bien... ¡Ser humano, Ser humano! Lo hemos perdido...

Nadie entiende que movilizando algunos hilos, aunque sean pocos, podemos llegar a tejer un tapiz, nadie entiende que poniendo la mínima parte nuestra, podemos lograr algo enorme. Nadie lo entiende... he ahí el problema. ¿Quién se supone que tiene el poder? No se ha de subestimar uno nunca, pero mucho menos se ha de despreciar aquello a lo que subestimamos.

Hoy pueden ser ellos los que necesiten ayuda, mañana puedes ser tú, pero aún en el supuesto caso de que pienses que nunca o improbablemente te pueda suceder, ten en cuenta que no solo los problemas repercuten a los que les sufren en primera persona, si no a todo el mundo. ¿O se ha de recordar que somos como una red? Cada hilo que falla hace que esta red se vaya rompiendo, vaya perdiendo consistencia y que como escudo que puede ser, se debilite. Pero podemos crear más hilos, podemos llegar a tejer una red impenetrable, indestructible, podemos llegar a detener todo aquello que nos produzca miedos.

Todos formamos esa red, tú también formas parte de ella y por un trozo de esta, se está debilitando y rompiendo. ¿Te piensas quedar con los brazos cruzados viviendo en el mundo "japi", ignorando la realidad y las consecuencias de los actos que se producen o piensas ser coherente hacer de verdad que esa humanidad no sea solo el conjunto, si no que sea el valor que debería caracterizarnos?

Otros necesitan tu ayuda, la tierra que la pisas la necesita. No los mires, ÚNETE.

martes, 12 de junio de 2012

Lost in paradise.

El pecho te oprime, te impide respirar y es como si los pulmones se hubieran puesto de acuerdo en enlazarse y realizar un nudo. Abres la boca intentando buscar de cualquier modo el aire, ese aire que te falta y que simple y llanamente, lo necesitas. Como si todos tus eritrocitos se hubiesen cargado de dióxido de carbono en vez de oxígeno, te envenenan poco a poco.

Lo último que buscabas, o quizás no, esa herida provocada por un cuchillo afilado. Esa herida que no deja de sangrar, que te ahoga y ayuda a asfixiarte. "¿En serio? ¿De verdad?" esas preguntas se pasan por tu cabeza pareciéndote lo suficientemente idiotas, estúpidas que no sería necesarias ni plantearlas para obtener la respuesta, pero duelen, abren más la herida, desgarran tu carne y se juegan tu vida a una carta.

Pero supongo que todo es diferente, que nada volverá a ser lo mismo, y en sí eso quiero, que sea diferente, que sea mejor.  

Quiero perderme en ese paraíso en el que no hagan falta las palabras, que los silencios lo digan todo, que cada lágrima signifique un millón de sonrisas, que cada abrazo sea mil "te quiero", en el que las miradas no maten, si no que sean las que te den calor cuando te quedes helada en un mini polo norte, que cada segundo que pase sea mejor que el anterior, que cada día sea una nueva historia que contar... un paraíso, en el cual no importen las cosas, si no los sentimientos.

domingo, 3 de junio de 2012

Mi pequeña pérdida.

No hay casi nada tan doloroso como parpadear muy rápidamente o simplemente apretar tus ojos, mejor dicho, tus párpados con toda la fuerza posible a fin de no derramar ni una sola lágrima.

Duele tener que fingir otro estado de ánimo o simplemente fingir que algo te da igual cuando en realidad es todo lo contrario. Perder algo que significa tanto para ti... es como perder una parte de ti, como que se desintegra una pequeña parte de tu alma que no volverá... pero no es solo material, es algo que con el paso del tiempo, los recuerdos, las historias que eso podría contar... es demasiado, demasiado significativo para mi, y de repente, todo desaparece.

Nada volverá a ser como antes... es una sensación extraña, como si estuvieras desnuda, como si necesitaras aferrarte a eso cuando te sientes mal, como algo protector...

Todo pasa y todo queda...

miércoles, 30 de mayo de 2012

Discurso no oficial IES Condes de Saldaña 2012


Seis años hace que cruzamos esas puertas por primera vez y hoy será simbólicamente el último día que las cruzaremos.

Hace seis años, que los que estamos aquí presentes, alguno quizás uno más, pisamos por primera vez esto a lo que llaman “Instituto”, otros lo prefieren llamar cárcel pero bueno… véase la opinión respectiva de cada uno. Llegábamos a un nuevo lugar, a unas distintas cuatro paredes donde íbamos a pasar los próximos seis años y bueno, quitando la ilusión del primer día, todos estábamos deseosos de que esos seis años pasaran volando y que todo se acabara ya.

Ahí empezaba nuestra carrera de fondo. Lo digo así porque ha sido el deporte que he practicado durante años pero el mismo ejemplo se puede poner con otros deportes que hayan practicado mis compañeros, ya sea un torneo de golf, que con cada golpe que des marcará tu vida, un partido de fútbol contra el mayor rival posible, es decir tú mismo, con el único fin de meter el mayor posible número de goles para poder salir victorioso de esa pelea contra el destino… Pero volvamos a mi ejemplo si no os importa, me será más fácil explicarme.

Comienza nuestra carrera de fondo, una carrera en la que de verdad demuestras lo que eres, lo capaz que tú puedes ser para conseguir las cosas, una carrera de estrategia, de dosificación, una carrera en la que no cuenta caerse y darse por vencido, si no levantarse y seguir hacia adelante evitando todos los obstáculos que se te presenten en el camino. Una carrera larga, seis años, dentro de cuatro paredes, rodeada de gente ya sean amigos, profesores, padres… en la que te juegas gran parte de tu vida, repito, ¡seis años! Y de la cual no pienses salir limpio y sin ningún rasguño, porque por muy perfecto que seas… todos nos caemos y nos arañamos más de una vez.

Y aquí estamos, señores, seis años después, ¿Quién nos iba a decir que después de esos seis años fuéramos a echar todo esto de menos? Estamos al borde de un abismo, preparados para dar otro salto para continuar el camino de nuestras vidas, pero es imposible, o nos va a resultar imposible no echar de menos aquello que ha formado parte de nuestra vida durante tanto tiempo.

Cuatro paredes en las que nos hemos reído, enfadado, llorado, alborotado… Cuatro paredes que si contaran sus historias, o concretemos en las nuestras, dirían quizás demasiado. Cuatro paredes en las cuales hemos crecido, madurado (algunos más o que otros), en las que nos han enseñado, en las que hemos hecho amigos, a veces enemigos, pero sobre todo, hemos hecho algo que todos los profesores, nuestros padres, e incluso personas ajenas, nos ayudado a conseguir ¿Sabéis a lo que me refiero? Algunos pueden que si, otros pueden que no… pero a algo que quizás es más importante que cualquier asignatura… a ser personas.

Pues no solo nuestros profesores se han dedicado a soltarnos las chapas de turno y a fastidiarnos con los exámenes. Cada uno ha aportado de si todo lo que sabe, todo su cariño, todo su conocimiento. Debemos demasiado a todas aquellas personas que durante seis años han ido acortando su vida, empleado horas con el fin de enseñarnos, de ayudarnos crecer y sobre todo, ayudarnos a conseguir nuestras metas, a servirnos por nosotros mismos en la vida.

Por ello, queremos dedicar unas palabras a todos aquellos profesores que nos ha ayudado a llegar hasta aquí, sin olvidarnos de todos aquellos que estuvieron con nosotros y nos tocó “abandonar” para poder ser ayudados por otros quienes mostraron el mismo empeño que ellos.

Me gustaría poner en primer lugar, a ciertas personas, que durante este año, y algunos más han sido como nuestras madres aquí dentro. Nos han ayudado como nadie, nos han echado la bronca siempre que era necesario, pero sobre todo se han preocupado por nosotros como si fuéramos sus hijos.

Nieves, profesora-madre a la cual conocimos muchos en la excursión de la semana blanca y que ha sido profesora nuestra desde 3º de la ESO. Madre como ninguna, a la cual a veces, bueno bastantes veces hemos conseguido que cediera, la hemos enfadado y cabreado y a la que hemos tenido preocupada durante este curso sobretodo. La que nos ha calcado y recalcado todas las cosas hasta que al final las entendíamos, esa madre constante que hemos tenido, yo por lo menos y creo hablar por todos mis compañeros de biología durante todos estos años.

Camino, nuestra tutora desde el año pasado. Alguien que aparte de actuar como madre echándonos la bronca, recordándonos todos y cada uno de los días que estudiásemos (a pesar de caso omiso) se ha preocupado por todos como ninguna. También esa mujer que hacía sus clases más amenas con sus ironías, haciéndonos reír, ayudándonos y la primera que se alegraba cada vez que conseguíamos superar el bache que se nos opusiera. Siempre nos quedará ponernos en la carretera con un cartel que ponga “soy un cantamañanas, no hago nada”

A vosotras dos, muchísimas gracias por haberos portado así con nosotros, habernos aguantado, ayudado y haber dejado que os salieran canas por cada disgusto que os hemos dado. (Nada que con un tinte no se arregle)

También hemos tenido personas que se han empeñado desde que les conocemos llevarnos a conocer diferentes pensamientos, que nos han marcado a unos más que otros con sus explicaciones y que nos han encaminado a ser personas, ayudándonos a descubrir lo que llevamos dentro y a defender nuestros pensamientos con argumentos al igual que hacían sus filósofos. Mari Cruz, gracias por haber conseguido distraernos algo de la rutina llevándonos a conocer los pensamientos de otras personas haciéndonos sacar a relucir el propio.

Personas que se hacen envidiar por la forma de organizar las cosas y por su forma de enseñar. Que aunque se las conozca de hace poco, un año, consiguen hacerte cogerlas cariño y hacen que su asignatura sea más divertida. Berta, gracias por habernos enseñado este último año y habernos aguantado.

Personas que a pesar de tener lazos con compañeras también nos han tratado como si fuéramos hijos suyos pero sobre todo nos han motivado con su asignatura en las nuevas tecnologías, implicándonos a poner en nuestros estados de las redes sociales ecuaciones difíciles que debíamos tener en cuenta o simplemente nos han ayudado a llevar todo mejor para no agobiarnos. Pepi, gracias por habernos ayudado en todo lo que has podido, por habernos motivado en tus clases para que no fueran tan pesadas y por haber compartido este año con nosotros.

Personas que se van y se las echa de menos, que sin ellas todo es diferente y hasta pierdes la motivación por la asignatura. Que nos han aguantado durante años, que nos ha tenido que soportar desde bien pequeños y con las cuales nos hemos reído y hemos intentado invadir la embajada francesa. Cristina, gracias por volver a enseñarnos estos dos últimos años y por habernos enseñado esta lengua tan romántica.

Personas que a pesar de su descuido o desorden han puesto todo su empeño en repetir una y otra vez toda la materia con el fin de facilitarnos su aprendizaje. El inglés es un idioma que a casi nadie le da gusto, pero tú Rosa, le haces diferente y sobre todo fácil para aprender. Gracias por habernos repetido continuamente cada lección y por ayudarnos a tener una facilidad para el futuro.

O también personas que bueno, que son las únicas que te tratan de “señorito/a” y que te hacen ver que, bueno, todo en esta vida o al menos lo ocurrido en el pasado es “terrible”. Que te han llevado a culturizarte y  que han aportado como todos los demás su granito de arena para crear este castillo. Gabriel, gracias por haber compartido tu conocimiento sobre la materia y por habernos aportado ejemplos de sucesos que son sorprendentes gracias a su relación con nuestra historia. Y sobre todo, por las noches sin dormir estudiando tu asignatura.

En definitiva, muchísimas gracias a todos aquellos profesores que nos han ayudado a formarnos y sin dejar a un lado a nuestros padres que también han tenido su papel en nuestras vidas. Gracias por habernos dado empujones cuando les necesitábamos o incluso haber venido a por nosotros con “linternas” cuando estábamos perdidos para encaminarnos a la solución.

Y aquí estamos, entrando en meta, esa meta que habíamos estado esperando durante toda la carrera, durante todos estos seis años, está a pocos metros y en un momento u otro la vamos a cruzar. Es el momento en el que a pesar de haberte caído, te has levantado y has conseguido llegar hasta el final, has sabido llevar el ritmo y no te has rendido. Nos queda el “sprint” ese sprint en cuyo final se encuentra el fin de esta etapa de nuestra vida, el comienzo de otra que posteriormente vendrá. El sprint en el que a cada lado de él se encuentran todas aquellas personas que durante toda tu vida, durante estos años principalmente te han ayudado a llegar hasta allí, los que te van a animar a que sueltes todo para llegar cuanto antes a esa meta, los que te van a felicitar por todo lo que has logrado, por todo lo que has conseguido saltar y por todo lo que has hecho. Llega el momento, el momento de nuestros aplausos, el momento de nuestra entrada triunfal, el momento en el que está permitido dejar escapar lágrimas, el momento en el que cruzaremos al fin la meta, las puertas de este instituto y en que nos tendremos que despedir de todo. En ese preciso momento en el que podremos decir decididamente: “Hemos llegado, aquí estamos, lo hemos conseguido”

martes, 15 de mayo de 2012

¿Lo echaremos de menos?

Una pequeña variación de tu temperatura corporal, sientes un escalofrío mientras intentas respirar profundamente cerrando los ojos. Suspiras y te muerdes el labio recordando cada momento pasado, cada sonrisa, cada lágrima ...

Quién te iba a decir a ti que tras todo lo recorrido, tras esas ganas inmensas de acabar con todo, al final lo ibas a echar de menos. Pero así es, pasan los años, cada vez mucho más rápido, casi sin que te des cuenta y ahí estás, frente a un acantilado, lista para saltar hacia el siguiente trozo de tierra... ¿Lista? ¿Segura? ... entonces te haces esas dos preguntas a ti misma y te frenas en seco. Miras hacia abajo, toda la pendiente y ese abismo que se forma entre el fin de una cosa y el inicio de otra. Decides coger aire girarte un segundo hacia atrás y ver todo lo que has completado, todo lo que has vivido...

Se crea de repente un pequeño paseo liso y decides seguirlo. Lo continuas y a medida que avanzas sobre él te van llegando recuerdos, momentos que al recordarlos los vuelves a vivir como si estuvieras allí en ese momento, o como si hubiesen sucedido la tarde anterior. ¿Quién te iba a decir a ti que cuando todo acabase, te entrarían ganas de que ocurriese todo lo contrario?

Y ahí estás, seis años después has cambiado, física y mentalmente hablando, pero sigues siendo la misma. La misma niña, ahora crecida, ilusionada por empezar algo nuevo, como cuando a un niño le regalan un juguete. Has vivido momentos de risas, llantos y también otros que si hubieras podido, los habrías ahorrado, pero en definitiva, ahí estas, has conseguido completar esa carrera de fondo que se te planteó al principio de hace ya seis años, te has caído durante esa carrera, te has levantado pero has sabido llevar el ritmo y llegar al final.

Este es el momento en el que estás entrando en meta y lo das todo de ti misma, para demostrar que aparte de haber conseguido todo, de haber logrado salvar todas las distancias, todavía te quedan fuerzas para lucirte e imponerte al pequeño tramo de "sprint" que tienes. Es el momento en el que a pocos metros, tienes tu meta, tu final de carrera, el momento en el que todos los que te quieren y te han apoyado, están ahí para aplaudirte, animarte y darte la enhorabuena por todo lo que has conseguido. Es tu momento, y como en todo fin, no pueden faltar las lágrimas que consigan hacer brillar tus mejillas, que desemboquen en la comisura de tus labios al formar una sonrisa.

miércoles, 18 de abril de 2012

¿Cuánto duele un adiós?

A fuera, en la calle, se escucha el caer de la lluvia. Un sonido rítmico, triste, agobiante que hace que cierres los ojos con fuerza intentando no dejar escapar lágrima alguna.

Rabia, dolor, angustia, agobio, tristeza, añoranza, deseo... son algunos de lo sentimientos que se cruzan y mezclan en tu interior, haciéndote sentir pesada, cansada... Impidiéndote respirar tranquila, o simplemente, impidiéndote respirar. Intentas suspirar, pero ni eso puedes hacerlo. Se logra escapar una.

Una pequeña lágrima se desliza por la mejilla. Ahora es imposible parar. Lloras intentando desahogarte, relajarte pero es imposible. Su recuerdo siempre está ahí y te hace echarlo de menos. ¿Por qué todo tuvo que pasar tan rápido?

Duele, sigue doliendo, como si en el pecho tuvieras clavado algo. Sientes como que una parte de ti se desvanece, huye lejos, se escapa. Te sientes sin fuerzas, débil, pero no puedes estar así.
Gente te apoya, te anima y pretende que seas fuerte... ¿Pero de verdad no se dan cuenta de que te es imposible? Todo ha cambiado en tan poco tiempo... Suspiras cerrando fuerte los ojos y te repites a ti misma un montón de veces que volverá a ser como antes, se ha ido... se hA IDO... Cada vez que lo piensas, te hundes más.

Seguro que no le gustaría verme así. Cierras los ojos de nuevo intentando recrear la última imagen de él. Sonríes al recordar cada momento feliz junto a él, lloras emocionada, pero también de tristeza. Todo será diferente, todo será algo más difícil sin su presencia, pero tienes que luchar, por ti, por intentar que al menos tú puedas vivir lo que él no pudo hacerlo.


viernes, 13 de abril de 2012

La dificultad de las cosas.

Mayormente, el ser humano se complica la vida él solito, ¿Increíble?, ¿Desacuerdo? ... pero aún así es cierto, la cosa está en cuanto realizas la pregunta que te hace pensar y te deja sin aliento cuando vas a responder. "¿Por qué?"

La vida de por si ya es bastante complicada, ¿Por qué el ser humano sería tan estúpido de complicarla más? Como dijo Einstein, "Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana y de la primera no estoy seguro" Y así es, el hombre es el único animal que es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, y aunque suene irónico, nos creemos la especie superior.

A la respuesta de dicha pregunta, aunque haya que pensarla y reflexionarla en profundidad de puede responder  algo como: Para conseguir la perfección.
Aún dado que la perfección no existe y que cada ser humano tiene un distinto punto de vista hacia las cosas, por lo tanto no se podrá llegar nunca a hacer algo lo suficientemente perfecto para que complazca a todos, y aún así el ser humano lo intenta. Bastante estúpido sí.

Cuando algo de verdad nos importa, lo hacemos calmadamente e intentando hacer especial hasta el mínimo detalle es cuando complicamos las cosas. Claro que sería más fácil hacerlo como siempre, deprisa, corriendo, da igual como resulten, pero no, para nosotros es demasiado importante y por eso le damos complejidad.

Por eso necesitamos tiempo, por eso nos sentimos cansados, agotados cuando buscamos esa pequeña perfección, para hacerlo especial. Peor al fin y al cabo, siempre merece la pena.

martes, 10 de abril de 2012

¿Has intentado alguna vez dejar de pensar?

Si de verdad lo has intentado, habrás visto que es... ¿imposible?. Al igual que intentar sentir o no sentir hacia algunas cosas. Puede sonar algo raro pero, poner la mente en blanco, blanco,blanco.. me parece un poquito imposible, sí, o quizás el término que sería más correcto es improbable.

Algo que sea improbable se definiría como algo cuyas posibilidades de suceder son reducidas, mínimas pero que aún así no quiere decir que no pueda suceder; en cambio, algo imposible es algo que independientemente de las circunstancias, no va a ocurrir, nunca, jamás.

La cuestión está en ¿quién dice que algo puede ser imposible?. Ciertamente no tenemos ni la menor idea, aunque nos hagamos especulaciones, de qué puede suceder en la próxima milésima de segundo. Pongo de límite tan pequeño porque es así, el futuro es impredecible a ciencia cierta al igual que no existen cosas imposibles.

La vida está llena de cosas improbables, cada día nos encontramos con un montón de ellas y nos siguen fascinando, ¿o no? Viendo las cosas de este punto de vida, la improbabilidad les da un sabor dulce, más suave, lleno de esperanza... aunque cuando esta se pierde, se vuelve del mismo sabor amargo que la imposibilidad.

De ahí lo de : "Nada es imposible", es cierto pero deberíamos añadirle algo: "Nada es imposible, pero si improbable".

No cierres puertas porque te veas incapaz de cruzarlas, de acercarte a ellas, la posibilidad de que puedas lograrlo está, recuerda, No es imposible, solo improbable.

lunes, 26 de marzo de 2012

¿Servirá para algo?

Escuchas tu respiración, relajada y lenta al principio y de un impulso, inspiras una bocada de aire y junto con la rabia acumulada explotas como si de la gasolina en un motor se tratase. Tus piernas se mueven ágiles, acompasadas mientras que tu respiración se empieza entrecortar y haces que dosis de oxígeno se introduzcan en tus pulmones en pequeños periodos de tiempo, el corazón empieza a latir con fuerza, tanta, que le escuchas en tu cabeza. "¿Me estaré volviendo loca?" No te da tiempo ni para pensar pero se te pasa por la mente.

Sigues moviendo tus piernas, sigues corriendo, con rabia, con esfuerzo pero sigues. "¿A dónde pretendo llegar?" No tienes respuesta pero sigues corriendo. Tras un periodo de tiempo en el que lo has dado todo de ti en ese esfuerzo, frenas en seco. Sabes que es malo, pero aún así lo haces. Los latidos de tu corazón siguen escuchándose en tu cabeza, repercutiendo en tus oídos. Sientes un fuerte dolor de cabeza, un pequeño mareo. Jadeas entrecortada por el esfuerzo intentando que la respiración vuelva a su ritmo habitual.

"¿Sigo corriendo?" Te preguntas mientras intentas volver a tu estado normal, de reposo. "Y de ser así.. ¿a dónde llegaré?". Intentas huir de algo que ni sabes lo que es, ni por qué le tienes miedo, solo quieres huir, ¿hacia dónde? "Hachazo" No sabes ni hacia donde, ni por qué, ni de qué huyes, ni de lo que te espera. Entonces... ¿Qué haces?

El futuro es algo impredecible, o tal vez  no, el caso es que no sabes lo que puede ocurrir mañana, no sabes a qué te tendrás que enfrentar en un tiempo lejano, en unos días, en unas horas o incluso dentro de una milésima de segundo, simplemente no lo sabes. Tememos lo que no conocemos, y por ello, todo aquello que esté relacionado con esto. Tememos elegir en algunos momentos, en los relacionados con el futuro.

Rabia, impotencia y miedo. Sentimientos que se te cruzan cuando no sabes qué hacer, no sabes qué elegir o incluso cuando estás muy perdido. Preguntas como "¿Servirá de algo?" o "¿Qué pasará si...?" son frecuentes en nuestro día a día. El no saber qué elegir, qué hacer o cómo sentirse. ¿Dejaremos algún día de sentirnos agobiados por el futuro o por nuestras dudas sobre este?

domingo, 25 de marzo de 2012

Empate. Imposible.

Se escucha la voz, tu voz, cantando la canción que se reproduce en tu reproductor de música. Es una de tus canciones favoritas, con la que intentas dejar a un lado la realidad, los problemas, el ruido de fuera... Caminas por el pasillo hasta colocarte en frente de una puerta, la puerta elegida. Deslizas la mano hasta el picaporte, haces una ligera presión sobre él hacia abajo y empujas hacia adentro mientras que al tiempo dejas que la fuerza empleada para bajarlo, se vuelva en tu contra, en contra de tu mano y vuelva a su posición inicial.

Al abrir aquella puerta todo cambia, el aroma, la temperatura, toda la información que tus sentidos reciben es diferente. Mandas una orden al cerebro que hace que tus piernas se muevan entrando dentro de la estancia, cierras la puerta tras de ti y andas un par de pasos hasta colocarte en frente de un espejo. Apoyas tus manos en el mueble del lavabo y fijas tu mirada al ser que se encuentra al otro lado, retándolo.

Entonces tu cabeza deja de escuchar la música y se centra en el espejo. Tus manos se cierran haciendo presión en el lavabo y te inclinas levemente hacia adelante. Quieres ganar el pulso con la mirada al otro ser, lo quieres vencer, quieres derrotar todo aquello que te hace sentir diferente. Estúpido suena si te paras a pensar que ese ser es tu reflejo, tu misma imagen, tú... pero todo te da igual, simplemente quieres ganarlo. Entrecierras los ojos, intentando hacer más fulminante la mirada, pretendiendo herirle. La apartas tras un tiempo, a igual que lo hace el otro ser. Empate. Pero en la vida no hay empates que valgan. Todos sabemos que nada es igual, que a grandes o a pequeños rasgos todo es diferente, alguien tiene que ganar. Y ese alguien, quieres ser tú.

Agachas la cabeza mirando hacia el lavabo, cerrando los ojos lentamente y apretándoles. Respiras hondo, o al menos lo intentas, pero sigues haciendo presión. Todo se decide a base de "guerras" y una de ellas está ocurriendo en tu cabeza. "¿Por qué todo tiene que ser tan difícil?" piensas, "Ni tan siquiera puedo vencer a mi reflejo, sabiendo mis puntos débiles... y aún así no puedo". Un suspiro se escapa de tu boca y hace que levantes lentamente la cabeza para volver a ver tu reflejo. Deslizas tu mano hacia el cristal y te das cuenta de que el otro ser hace exactamente lo mismo. Niegas levemente con la cabeza, razonando la estupidez del acto.

Por muchas luchas que se intenten afrontar, si no se está preparado, mal se va a hacer. Las cosas necesitan su tiempo, todo necesita un tiempo para ser aclarado, hasta nosotros mismos. Tiempo, tiempo, tiempo. Algo que aunque no te des cuenta, se expira, se fuga...; algo que aunque lo intentes parar... no lo conseguirás nunca.

La impaciencia humana es uno de nuestros mayores enemigos, uno de los que suele ganar llevando todo hacia el mal. Es mejor gastar tiempo reflexionando algo antes que correr y perderse, ahí, si que perdemos tiempo y es algo tan valioso que hace que el ser humano tras darse cuenta de lo que significa, lo aprecie.

lunes, 12 de marzo de 2012

¿De qué huyes?


Suspiras mientras cierras los ojos, deseando encoger, desaparecer y simplemente escuchas de fondo un sonido seco, rítmico..., unos tacones haciéndose notar sobre un suelo embaldosado. Sientes como algo en tu interior se encoje y que tus piernas reaccionan del mismo modo, encogiéndose, pegándose a tu pecho e instintivamente  tus brazos los rodean, ejerciendo una presión de mayor intensidad sobre tu pecho con estas, el cual se expande, notas pinchazos, pinchazos que parecen cuchillas afiladas atravesándolo, y tú en cambio, intentando hacer que se encoja para no sentir dolor.

En tu cabeza, en cambio, solo pasan imágenes, una tras otra, una tras otra... y a diferencia, sigues viendo las cosas igual de oscuras e incluso más negras cada vez que se repiten. "¿qué me está pasando?" Pero no obtienes respuesta, solo empiezas a sentir repulsión hacia la idea, a querer alejarte de ella, de los problemas, de todo aquello que te pueda dañar.. y es así como se siente el miedo. Esa impotencia de no poder realizar a veces lo que sientes, lo que deseas, por tener temor, por ver de un modo u otro las posibles consecuencias.

Se suele denominar el miedo como una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable ante algo que nos asusta o creemos que nos puede hacer daño, como una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario... algo de lo que se intenta huir, escapar... pero que si no se enfrenta, jamás podrá ser erradicado.

La lucha contra nuestros miedos puede ser quizás una de las batallas más duras y difíciles que podremos tener nunca, nuestro único enemigo, el más difícil solemos ser nosotros y esto ocurre con el miedo, nosotros mismos nos cerramos y no lo enfrentamos... ¿Así pensamos solucionar las cosas? Sí, hay ocasiones en las que se tiene en juego mucho, algo demasiado valioso como para no enfrentarlo... pero, ¿realmente queremos estar así?, ¿Sufriendo una angustia, una impotencia y sobre todo sin saber la verdad de las cosas?

Como todo en esta vida, se basa de elecciones, hay momentos en los que decides o decides, no hay otra opción, y entonces te tocará enfrentar a los miedos, a todo de lo que has estado huyendo durante tanto tiempo que habrá conseguido ser más problema aún, más difícil...

¿Por qué no empezarlo a enfrentar desde el principio? Todo sería más fácil y aunque no se tengan los resultados deseados, siempre nos quedará el consuelo de saber la verdad.

sábado, 3 de marzo de 2012

Correr sin llegar a ningún lugar.

Con los ojos cerrados. Escuchas de fondo una melodía que su letra solo hace alusión a una lucha existencial en busca de algo codiciado así como las consecuencias de dicha búsqueda.

Respiras profundamente varias veces, de forma relajada, intentando seguir el propio ritmo que tú te marcas. ¿Qué hay en el aire, en el ambiente que al respirarlo, al introducirlo dentro de tu propio cuerpo, mi propio cuerpo hace que empiece a pesar mil veces más? Es una sensación extraña, hace que cada músculo, con cada respiración empiece a no responder, a sentirse cansado, a querer descansar en el suelo, y es así como ocurre, te desmoronas completamente y tu cuerpo gana, vence a tu voluntad junto con la gravedad. Y ahí te encuentras tumbado, caído, derrotado sobre un suelo del cual aún así dudamos de que sea seguro. "¿Qué está pasando?" te preguntas sin tener respuesta alguna. Nunca antes te habías sentido tan derrotado y ahora no puedes hacer nada que no sea pensar. Como si tu cuerpo tuviera circuitos y solo habrían dejado sin desconectar los de tu mente, tus ojos, tus sentidos...

Sientes frío, te encuentras en una absoluta soledad de la cual no ves ninguna luz por el camino. Tus mejillas se bañan con las lágrimas. Impotencia, dolor, frustración. Cierras los ojos intentando hacer que todo desaparezca, que todo sea un sueño y puedas huir. Y solo aparecen en tu mente una especie de sueño, como un recuerdo, un pensamiento frustrante en el que aparece una habitación, larga, donde corres y corres intentando buscar ese punto de luz, un punto de luz de esperanza pero que por mucho que corres hacia él, no llegas, nunca llegas.

Una necesidad de buscar "aire fresco", una necesidad de poder escapar, huir de todo lo que te agobia, te aprieta y hace que no te puedas mover del suelo. Querer poder ver ese rayo de luz que hace que lo primero que se dibuje en tu cara, sea una sonrisa, esa sonrisa que tanto cuesta sacar en los momentos difíciles, en los que solo tienes ganas de llorar y llorar hasta deshidratarse. ¿Tan difícil es que aparezca? Y justo cuando más lo necesitas, parece haber desaparecido de la faz de la tierra.

Ese rayo de sol, a veces se encuentra en las cosas más pasables por alto, en las que casi nunca nos fijamos o en las que a pesar de que las apreciamos, nunca pensaríamos que podrían hacernos tanto. Una pequeña medicina contra todos los dolores, sean cuales sean. Un beso, un abrazo o simplemente esa sonrisa. Solo necesitas eso para poder sonreír y ser feliz por un rato. Yo quiero esa felicidad, quiero poder tener ese seguro cada vez que me sienta así, lo necesito. ¿Y tú? ¿Has encontrado ya ese pequeño rayo de felicidad?

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Y si se llegan a cumplir nuestros sueños?

Vas sentado, mirando por la ventana, distraído, simplemente dejando volar tus pensamientos al ritmo de la música que a través de tus cascos se reproduce en tu cabeza. Es una música alegre y a la vez tranquila. ¿Mezcla rara verdad? Pero es justamente lo que necesitas, lo que va acorde con tu estado de ánimo. Cierras los ojos y solo al recordarlo sonríes. "Qué fácil es todo así", piensas.

Sí, fácil... pero sin darte cuenta dejas escapar un suspiro al recordar todo el camino, todo lo que has luchado y todos los intentos junto con lágrimas derramadas y mucho dolor, que has sufrido para poder llegar hasta allí. Pero nada importa, lo has conseguido y solo puedes pensar en como será todo lo demás. Das unos pequeños golpes con el pie en el suelo al ritmo de la música esperando llegar al lugar de destino y poder encontrarse con ella.

En el momento en el que el coche se para, te desabrochas el cinturón de seguridad y decides apartarte los cascos de las orejas, siempre dejándolos colgados en tu cuello. Respiras hondo, abres la puerta y posas el pie en tierra firme, sales de este y cierras la puerta tras de ti. Ha llegado la hora, ha llegado el momento que has estado esperando desde hace tiempo... y la ves aparecer.

¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? Seguro que sí pero también es seguro que a mitad del "camino" has estado a punto de abandonar, jodido y pensando que nunca lo conseguirías... y ahí estás a punto de cumplir un sueño, un deseo, algo que significa mucho para ti, pero que sin esa lucha y sin ese sufrimiento no lo hubieses conseguido. Entonces llega el momento en el que te das cuenta de que todo lo que has hecho ha servido para algo y que ahí tienes tu recompensa. ¿Qué hubiese pasado si hubieras desistido? Hubieses sufrido a lo tonto probablemente y no tendrías recompensa alguna. Hubieses dado una gran parte de ti, depositado como si fuera una fianza, y la hubieses perdido por no haber sido capaz de aguantar y luchar por tu sueño.

La vida es una lucha continua, y si luchas de verdad por algo, aún saltando baches y lo que se ponga por el medio, podrás conseguirlo y esa será tu recompensa. ¿No te parece buena? En mi opinión la mejor recompensa posible es una sonrisa.

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿De verdad nadie se da cuenta?

Abres los ojos, y solo ves oscuridad. Parpadeas rápidamente y empiezas a ver destellos de color rojo, naranja, destellos intensos, que te ciegan y hacen que te empiecen a picar los ojos. "¿Qué está pasando?" te preguntas desorientada, intentando salir de esa oscuridad y que te dejen de picar y doler los ojos por esos destellos.

Llega un momento en el que te encuentras tumbado en el suelo, te cuesta respirar y sigues viendo oscuridad y entre ella, destellos rojos y naranjas que dan luminosidad a su alrededor haciendo que la oscuridad parezca presentar vida. Y entonces sientes como una punzada en el corazón. Das un pequeño grito ante el dolor y te retuerces en el suelo, como si te estuvieran dando golpes, y te des cuenta o no, tu cuerpo se queda sin oxígeno y empiezas a toser intentando eliminar todo el dióxido de carbono que respiras. En un intento de levantarte te vuelves a caer al suelo, con mayor intensidad en las punzadas, cerrando con todas tus fuerzas los ojos y queriendo que todo acabe, pero con lo más importante que se te pasa por la cabeza... "¿Qué está pasando..? ¿Por qué?"

Y en un momento, en una décima de segundo te das cuenta. Algo está muriendo y tú lo estás sufriendo con ello. Destellos rojos, naranjas, parecen que cobran vida... cierto, son como aspiradoras, como cualquier ser que consuma las almas de otros para poder vivir, y en efecto, este lo está haciendo, se está llevando la vida de lo que se muere, y consigo la tuya. ¿Adivináis que puede ser?... elemento que se suele considerar como uno de los cuatro elementos de la naturaleza, e increíblemente la puede llegar a producir a esta daños irreversibles...

Impotencia, rabia, dolor..., pero especialmente impotencia es lo que siento al ver un incendio o al ver como el fuego se lleva la vida de los seres vivos. La mayor parte de los incendios se producen por acción del hombre, ya sean provocados intencionadamente o no, pero aún así tenemos la culpa de ellos, de ver como hectáreas y hectáreas de montes, bosques y pinares se queman cada año por descuidos nuestros o por grilladas de cabeza de los perturbados o también llamados pirómanos que disfrutan con ello. De verdad... ¿Qué se les puede pasar por la cabeza a esta gente para cargarse una de las posesiones más valiosas que tenemos en este mundo? Aunque mucha gente no lo tenga en cuenta, lo es, son parte de nuestros pulmones, los pulmones de la Tierra quienes convierten el dióxido de carbono en oxígeno para que podamos respirar y así ellas vivir, por unos lugares en los que se puede descubrir nuevos mundos y de los cuales se pueden disfrutar...

¿De verdad nadie se da cuenta? Y a pesar de todo, de todos los intentos por hacer que estas catástrofes no ocurran, siguen sucediendo, y cada año perdemos en el mundo más masa forestal. En cierta medida, nos estamos quitando no solo el disfrute de ellos, si no años de nuestra vida, y con ella me refiero de las generaciones venideras, puesto que nosotros podremos vivir malgastando los recursos naturales sin pensar en lo que les pueda venir a nuestros hijos. Desarrollo sostenible, ya.

viernes, 17 de febrero de 2012

¿Abandonar?

Un silencio profundo y alargado te envuelve en una oscura habitación sin ventanas. Te encuentras sentado sobre una especie de lecho, apoyando tus codos sobre tus piernas y tu cabeza entre tus manos. Tus mejillas se encuentran encendidas, bañadas por esas lágrimas que dejas caer.

Y te preguntas.. "¿Qué hago?" Una pregunta bastante común a la que nos sometemos al día unas cuantas veces, la mayoría inconsciente, pero siempre nos la hacemos. La pregunta puede ser referida a infinitas situaciones, a infinitas cosas, pero en ese momento solo hay una. ¿Abandonar o seguir?
No suele ser fácil, las cosas no lo son pero nadie dijo que lo fuera a ser. Hay baches, piedras, montañas y cortados en los caminos que seguimos pero no tenemos que detenernos o echarnos para atrás por intentar no saltarles, tarde o temprano los tendremos que superar, de una manera u otra pero tendremos que hacerlo, ¿Por qué no hacerlo desde un principio? Quizás las cosas sean más fáciles así... pero no se puede asegurar nada. Todo se va construyendo a medida de lo que decidimos y de lo que hagamos, por lo tanto nada está asegurado.

Pero esto no es razón para dejarlo todo atrás, desviarse o incluso huir de ello. La vida no se hizo para eso, no sirve para utilizarla como tal o simplemente para evitarla, está para disfrutarla y ese disfrute incluye los baches que haya que saltar. Puede que en momentos todo sea oscuro y que no puedas reprimir tus lágrimas, que te sientas impotente y que  no sepas que elegir... nunca dejes de luchar por lo que quieres, por lo que crees porque si tú no luchas por ello,  nadie te asegura que vaya a luchar por ti.

Las cosas no se plantean para abandonar, no se huye de ellas por no querer afrontarlas, si todo fuese así... ¿Dónde estaríamos ahora? ¿Dónde estarían todos los avances que tenemos? La vida está hecha para los valientes, para los luchadores, para los que saben a dónde quieren llegar.

¿Y tú? ¿Estás dispuesto a luchar por lo que quieres?

jueves, 16 de febrero de 2012

Es cansado hacer todo el rato lo mismo.

Decisiones, decisiones y más decisiones. Hay momentos en los que estas decisiones, bueno, el hecho de tener que tomarlas puede llegar a agobiar.

Llega un momento en el que mires al lado que mires para seguir adelante tienes que elegir. Te encuentras en una especie de desierto en el que alrededor de tus pies tienes un círculo del que salen un montón de lineas, un montón de caminos que van, vete tú a saber donde, pero que si quieres seguir hacia adelante, vas a tener que tomar uno. ¿Cómo elegir?

Aunque parezca mentira, nuestra vida se basa de elecciones y decisiones, las cuales nos van moviendo por diferentes espacios, lugares y situaciones, algunas más bonitas, otras más feas y detestables, pero así es la cosa. Las decisiones son algo que tarde o temprano tendrás que tomarlas y son las que marcarán el resto de tu vida. ¿Pero por qué tanto agobio? Las cosas a su tiempo, adelantarlas no sirve para nada sino para dar un posible lugar al error.

Decidir qué queremos o qué hacemos, depende de nosotros pero con ello también quiere decir que somos responsables de las consecuencias, sean buenas o sean malas y que si tomamos en algún momento una mala decisión no demos todo por perdido, que igual tiene solución y te devuelven a otro circulo donde salgan más caminos.

Caminos y más caminos, en eso consiste la ruta de nuestra vida. Como dijo Antonio Machado: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar"

miércoles, 15 de febrero de 2012

Gilipollas, el mejor adjetivo para describirte.


Sinceramente no consigo explicarme por qué hay gente que puede llegar a ser tan sumamente gilipollas.
No de verdad en serio, intento evitar poner "palabras mal sonantes" pero es que esto no hay otra forma de describirlo. ¿Alguna vez os habéis encontrado con algún chulo, gallito, creído...? Vamos, un "Cristiano Ronaldo" en toda regla.

Centrémonos en la mentalidad de estos. Van por la vida como si fueran lo mejor del mundo, como si fueran a comerselo... ¡ah, no! esperan que a ellos les llegue masticado, no en serio, pensadlo, nada en esta vida te lo van a dar así, ¡ESPABILAD!, pero bueno, no nos descentremos. ¿Cuál es el fin de estos para tener que actuar así? ¿Seguir a su ídolo CR? No creo que sea para tanto, simplemente él lo hace por lucirse y demás en la tele y este tipo de gente no suele salir ahí. Simplemente quieren llamar la atención y que todo el mundo la centre en ellos, lo cual hace que les crezca el ego y pues... disaster total. Pero al final, lo que acaban siendo son unos completos gilipollas que tratan a la gente mal para poder sentirse ellos bien, para creerse superiores cuando está claro que solo demuestran su inferioridad. De este modo ninguno tiene aprecio a su vida o en el sentido de ser capaz de poder llegar a valorarla algún día. Es una situación en la que no tienen absolutamente nada en su vida que merezca la pena o tienen poca cosa que simplemente no es verdadera. Y os preguntaréis, ¿Puede haber alguien tan gilipollas para vivir así? Pues yo os contesto que sí y no creo que sean ciertas personas y formen si se las junten un grupo aislado. 

El caso es que no saben lo que se pierden, no saben que si cambiaran que si fueran un poco más humanos, un poco más maduros, la cosa cambiaría. Sí, cambiaría y mucho y no solo en el sentido de que fueran mejores personas, si no que se podrían llegar a encontrar a gusto consigo mismos, podrían llegar a un estado en el que apreciarían las cosas de la vida y no vivirían por vivir. Podrían proponerse las cosas y nadie, repito, NADIE, excepto ellos mismos se opondrían para poder impedírselo. ¿Que dónde quiero llegar con esto? Es simple. En que esos gilipollas cambien el chip y pasen a ser gente que merezca la pena ser valorados y respetados, en hacerles un favor a ellos mismos e incluso a los que les intentamos ayudarlos. 

¡Eh! los que seáis así tenéis dos opciones: 
Opción uno: Seguir siendo lo que sois y convertiros en un deshecho de la sociedad.
Opción dos: Cambiar para bien y poder llegar a ser alguien a quien merezca la pena conocer.

Vosotros decidís.

martes, 14 de febrero de 2012

Mucho tiene que valerte la pena...

Puede que sea tu caso o puede ser que sea el caso de alguien de que conozcas, pero está claro de que fijo que conoces la situación.

¿Que a qué situación me refiero? Bueno... quizás no es un día muy señalado para hablar de esto pero sinceramente, no soy partidaria de celebrar "San Valentín" ¿De verdad la gente no se da cuenta de que es un invento comercial para vender más? Y  habrá gente que responda, sí, sí pero es un bonito día en el que la gente se muestra su amor... Y entonces tú te paras y les dices algo como " ¿Y qué hacemos con los 364 días restantes o en este caso 365 días restantes del año?" Al parecer los seres humanos solo estamos enamorados UN día al año y solo tenemos UN  día para demostrar nuestro amor... ¿Y se supone que vamos evolucionando y volviéndonos más inteligentes? No me lo puedo creer, definitivamente.. por esta regla de tres, nuestros padres o nuestras madres solo serían eso UN día en el año ¿Y qué son durante el resto del año o cómo se supone que deben actuar?

Vivimos en un mundo basado en el consumismo y como no, en el ingenio de los comerciantes para aumentar sus ventas en determinadas fechas. Ahora que vengan las fans del día de San Valentín a por mi, venga, os estoy esperando e.e El caso es que para mi, prefiero considerar este día no "el día de los enamorados" si no el día del "Santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva" ¿No os suena algo más.. inteligente?  El perro tiene un santo como cualquiera puede tener el suyo, UN día al año y .. el amor o se demuestra todos los días, a cada hora, a cada minuto, a cada segundo posible... o lo que sientes no es amor.

Para cuestión de gustos hay bastante pero vayamos al caso. Con la situación antes mencionaba me refería a esos momentos en los que alguien se encuentra atacado por "las flechas de Cupido" (Vayamos con metáforas), en mi idioma, se enamora o en el idioma de mi madre "se encoña" de otro alguien, sin distinción de sexos y demases, y se convierte en un amor en secreto. (Se llama secreto porque lo sufres, te lo comes con patatas y sin que la otra persona lo sepa ) Y entonces llegan las noches de melancolía, el "¡ai, que no me quiere!", vamos, lo típico en los libros de romance tales que "Romeo y Julieta" o "La celestina" o véase la versión de "Los amantes de Teruel" sin llegar al extremo de que todos acaban muertos por amor, hasta ese extremo no, pero eso de esperar tiempo, meses, años.... esperando a que tu amor se te declare y poder vivir juntos y al final si quieres comer perdices (aunque no está muy de moda) y cumplir los sueños que llevabas imaginando y creando en tu mente durante todo ese tiempo para que al final se vaya con otra persona y pues te hundas en tu melancolía dolorosa y depresión particular...

Seamos sinceros, ¿De verdad te merece la pena esperara a alguien que pasa mayormente de ti, perdiendo el tiempo y cosas maravillosas que te pueden ocurrir, como por ejemplo, enamorarte de alguien que de verdad te quiera y te haga caso? En fin, estar enamorado es muy bonito pero si le añadimos el factor del sufrimiento.. la cosa deja de ser bonita. La vida es corta y hay que vivirla día a día disfrutando de todo al máximo y no perdiendo el tiempo.

Feliz día del santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva ♥

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Es necesario todo esto?

Días oscuros, negros, los tiene cualquiera y en cualquier momento. Cuando todo pierde su sentido y no encuentras salida para ninguno de los problemas. Todo te empieza a agobiar, te agobias tú solo y por mucho que corras, que grites, que intentes abrir mil puertas, nada tiene salida.

Quizás todo lo enfoquemos de mala manera en esos momentos y en parte seguro que lo es pero no te paras a pensar en como mirar las cosas, simplemente las ves, tal cual están, tan horribles y espeluznantes como se te muestran y eso te asusta. Nadie te culpa, a cualquiera en una situación así que se le muestre lo estaría pero no puede acabar así. Te marea tanto la información que tienes que afrontar que al final te acabas derrumbando en el suelo, impotente, sin moverte pero con los ojos abiertos, observándolo todo y sobretodo escuchando.

Intentas cerrar los ojos con todas tus fuerzas, hacer que esas voces, que ese ruido que está dentro de tu cabeza, se pare, se callen, quieres tranquilidad, un minuto para poder respirar y seguir para adelante. Pero nada cesa. Gritas y gritas y lo único que consigues es llorar, hacer que el dolor de cabeza aumente y desear que todo pare, que acabe. Sigues estando en el suelo, derrotado y sin poder hacer otra cosa que llorar y llorar. "¿Por qué no acabará todo? Quiero dejar de sufrir" piensas, pero el dolor no hace más que aumentar y aumentar. "Quiero un poco de tranquilidad, quiero poder pensar, quiero que acabe todo este dolor"... y de repente se te pasa una idea fugaz por la cabeza. Es mala, lo sabes, lo sabes perfectamente pero.. "¿Qué más dará? ¿Quién me va a echar de menos a mi? Todo será mejor así" y te decides en un abrir y cerrar de ojos. Las formas de llevarlo a cabo son variadas pero... ¿cuál elegir? Quieres acabar con ello ya, cuanto antes, así que una que sea rápida y sencilla, pero no dispones a tu alcance de los útiles para que ocurra así, lo intentas de cualquier forma, de mala manera, con tal de que al acabar puedas descansar en paz...

¡EI! Quieto parado. ¿Qué crees que vas a hacer? Sabes que así no se llega a ningún lado, ¿lo sabes, verdad? y si no ya te lo digo yo ahora. No es una vía de escape, no lo es, solo lo utilizan los cobardes, los que no están dispuestos a luchar por lo que realmente merece la pena y por conseguir sus sueños. ¿Perteneces tú a ese grupo de personas? ¿A los que son capaces de ponerse firmes y decir "Yo puedo, sé que puedo y nada ni nadie me va a impedir cumplir mi sueño"? Sí, puede que al principio duela, hay herida, hay dolor pero esas heridas se pueden cicatrizar. No vas a estar solo, nunca, siempre hay alguien que te apoya, quien te anima a seguir en busca de tus sueños.

No huyas, si lo haces no conseguirás completar tus sueños, tus metas, vivir momentos que te puedan cambiar la vida. No hagas que esta acabe antes. Aunque haya momentos en los que te parezca que no hay razones por las que hacerlo, siempre merece la pena vivir.

domingo, 12 de febrero de 2012

Sé que podremos conseguirlo.

Día tras día el mundo cambia al igual que los sucesos que nos ocurren, distintos a cada persona y con distintos efectos.
Un día se llega derrotado, intentas poner empeño en sacar algo que aunque no te guste, estás obligado a hacerlo y esa obligación te la has puesto tú. ¿Por qué? Simple, por la sencilla razón de que quieres llegar a algo más, que quieres superarte y dedicarte a lo que de verdad te gusta, a lo que de verdad te llene y te haga sentir bien. ¿No te parece más que una razón suficiente para luchar? Los contrincantes no es que te lo pongan muy fácil y mucho menos cuando te entra ya directamente de que no te gustan ni un pelo, pero quieres llegar a ese final, a ese "premio" que tú solo puedes conseguirte. Te esfuerzas una y otra vez, nada. Sigues intentándolo con mayor agobio cada vez, con mayor pesadez y pereza y al final... no se consigue nada.

Y te preguntas esto:  "¿Qué falla?" "¿De verdad puedo ser tan inútil para no lograrlo?"
Entonces todo se viene a abajo. Te pones en la peor situación y solo te viene a la mente que eres inútil, que no sirves para nada y que nada se te da bien. Te preguntas que por qué naciste, que todo sería mejor si no hubiese pasado y que la gente sería más feliz sin ti. Pero no es cierto.
En algún rincón del mundo, siempre tendrás a alguien, a una persona lo suficientemente especial que te conozca de verdad y sepa como eres. Que esté ahí siempre para decirte lo que vales, lo que puedes llegar a conseguir y las razones por las cuales luchar.

¿No crees que las haya? Piensa en cuantas personas te quieren, cuantas están ahí siempre y cuantas consiguen sacarte la sonrisa cuando la tienes perdida... sé que no es un ejemplo muy claro y que no son abundantes esas personas, pero dicen que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano y sobran. Nunca te sentirás solo o sola, nunca, siempre hay alguien ahí escondido esperando a que le necesites para poder ayudarte. Nadie en el mundo es imprescindible, nadie, pero estamos hablando de un mundo que tiene unos 7.000 millones de personas y tú estás entre una de ellas pero nunca podrás conocerlas a todas... de modo que te reduces a crear un micromundo en tu vida con las personas que de verdad te importan y he ahí donde tienes a las personas que son imprescindibles para ti, a las que aún sabiendo que no estarás para siempre con ellos debido a lo inevitable, lo siguen siendo para ti. Tú también perteneces a algún micromundo y no creo que sea solo uno.

Llegó el momento de ponerse serios, de plantarse cara a unos mismos y decir "Voy a ir por todas, me cueste más o menos, esta es mi guerra y la voy a ganar" y decidir tirar hacia adelante a luchar por todo, por conseguir lo que te propones y tan lejos lo ves de alcanzar en algunas ocasiones. Saca tu mejor sonrisa y a coger el toro por los cuernos, si te lo propones podrás conseguirlo.

Nada nos puede detener, prepárate, vamos a poner el mundo del revés.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Alguien puede decir basta por mi?

Amanece como todos los días. El sol sale con la misma fuerza haciendo elevar las temperaturas lentamente, la gotas del rocío que se encuentran sobre las hojas de los árboles reflejan su luz creando una pequeña ilusión multicolor. En algún lugar, en algún corral cantará un gallo al amanecer. En otro anochecerá. Empieza y acaba un nuevo día a la vez en distintos lugares del mundo, nada ni nadie sabrá qué ocurrirá ese día, pero nunca es como empiece, si no como se acabe.

Los ojos te empiezan a picar. Arrugas los labios, la nariz y das vueltas en tu cama intentando prolongar tu tiempo de dormir, pero ya es imposible, estás despierto. Empiezas a abrir poco a poco los ojos y la claridad se ciega escasos segundos. Un nuevo día empieza.
Empieza a transcurrir el día y simplemente encuentras malas noticias que hacen que tu humor, tus ganas con las que empezaste el día vayan disminuyendo y empieces a necesitarlas para poder seguir. Un golpe. Lo aceptas e intentas seguir hacia adelante esperando que el día mejore. Otro golpe. Quedas resentida y sin saber como sobrellevarlo. "Solo han sido un par de golpes, eres fuerte, puedes con ellos, lo sabes" intentas decirte, pero cuesta más llevarlo a cabo. Y la cosa no se acaba. Golpes y más golpes te siguen dando. "¿No podrán parar ya?, quiero ser feliz". Y parece que todo va en contra tuya, que todas las cosas malas se han puesto de acuerdo para hundirte, para reducirte en lo más mísero y matarte por dentro. "Por favor, basta, no puedo aguantar más" pides, suplicas a quien pueda controlarlo, pero al parecer nadie te escucha, y sigues tirando hacia adelante, a punto de romperte por dentro, cosido levemente y a punto de deshacerte. Te entran ganas de llorar, de tirarte por el suelo, hacerte una bola e intentar que el mundo se pase por encima tuyo, que te aplaste, que te destroce y desaparecer de todo. "¿Puede irme peor?" "¿Por qué a mi? todo me pasa a mi..." Impotencia, rabia, debilidad... un cúmulo de sensaciones te invade por dentro, te corrompe y solo quieres que pare.

Nadie dijo que fuera fácil. Las cosas fáciles no son atractivas. Por mucho que desees en algunos momentos que todo sea más fácil, más sencillo de conseguir... si realmente lo fuera, no lo querrías. Vivimos en un mundo en el que hay que sobrevivir, en el que sobrevive el más fuerte y rindiéndose a la primera uno no consigue nada. Una sola razón, un solo motivo puede hacer que tu vida cambie, puede hacer que tires hacia adelante y logres sobrevivir. ¿No crees que haya razones? Todo el mundo tiene sus razones, por muy perdido que ande, por muy solo que esté, por mucho que se odie a sí mismo, siempre hay un pequeño rayo de luz de esperanza, un motivo por el que seguir adelante, una razón por la que no abandonar, por no tirar la toalla. Si algo quieres, tienes que luchar por ello, nadie va a traértelo en bandeja, nadie va a luchar por ti, nadie va a poner un voto de confianza en ti si tú no lo pones.

Puede que en momentos te sientas así, impotente, que estés hasta las narices de todo y que no quieras luchar, esa sensación de que todo va contra ti, todo el mundo, pero no... no te engañes, el único rival, tu único enemigo, eres tú mismo, tú te pones tus limitaciones. Cuando el mundo se ponga así contigo, recuérdalo, hay motivos por los que seguir adelante que al conseguirlos tendrán recompensa, como mínimo la satisfacción propia de haberlo conseguido. Si el mundo se pone a malas contigo, muéstrale que tú puedes con él.

Quiero que llegue ese día.

¿Cuánto pueden cambiar las cosas en una milésima de segundo?
La respuesta a esta pregunta puede ser bastante amplia y queda libre para cada persona pero, si nos detenemos a pensar, todo puede cambiar en una milésima de segundo, repito, todo.

Esa milésima de segundo puede marcar una gran diferencia: puede hacer que las cosas que antes estaban bien, ahora se tornen hacia mal, que todo lo que teníamos construido se derrumbe, que todo en lo que creíamos pase a ser increíble y perdamos esperanzas en las cosas, tomar decisiones correctas o incorrectas, pasar de tener un todo a no quedarte absolutamente nada... como había dicho,puede cambiar un todo y sin darnos cuenta, es más, no nos damos cuenta y ocurre a diario.
Miles y miles de sucesos ocurren en nuestras vidas y en una milésima de segundo, ocurren cambios en todo el mundo. Y si de verdad, te detienes a pensarlo, con todas tus fuerzas y con todas tus ganas, acabas quedándote perplejo ante las cosas que suceden en cada milésima de segundo, y la variedad no es poca. El mundo no es un lugar que se pueda decir, bonito, a simple vista, es cierto que tiene lugares maravillosos, de ensueño y que siempre hay cosas bonitas en él pero no todo es de color de "rosa". En una milésima de segundo, se producen cientas o miles de muertes en el mundo, al igual que nacimientos, en una milésima de segundo puede producirse una catástrofe o un milagro, algo que verdaderamente no se esperaba pero que acaba ocurriendo, todo, en equilibrio.

Millones de segundos, minutos e incluso horas de nuestra vida, les gastamos pensando en el por qué de ciertas cosas, en lamentaciones y en pensar, soñar, desear, llámalo como tú quieras; cosas que nos harían felices, que si ocurriesen sería el momento en el que gastarías varios segundos, escasos, en decir o al menos pensar: "Soy feliz"; pero ese "Soy feliz" rara vez llega.
Piensas y piensas y sigues pensando en como sería tu vida perfecta; perdóname por decirte que no existe la vida perfecta en sí como te la imaginas, la perfección es simplemente algo que no tiene errores, pero todo el mundo tiene errores y cada día se comenten de la misma manera que todas las acciones en el mundo. No se puede hablar de algo perfecto que no existe, no se puede soñar con ello, en sí ese concepto o simplemente su definición no debería ser así; para ti algo puede ser perfecto y estar lleno de defectos, pero esos defectos son los que realmente lo hacen perfecto. Párate a pensar, si todo fuese perfecto, el simple hecho de que lo sea quitaría valor a ese adjetivo de forma completa. Al igual que existe el bien tiene que existir el mal, lo perfecto y lo imperfecto..., palabras antónimas que sin las unas no existirían las otras. Se necesita un equilibrio en la vida. Y hay momentos en los que simplemente se pasa por alto todo, todo y absolutamente todo. Esos momentos en los que te gustaría que todo estuviera bien, que por tus medios ahora mismo no puedes llegar a cumplirlo pero piensas: "En el futuro, un día, sé que lo conseguiré" eso es lo que te hace tirar para adelante, luchar por lo que quieres y hacerte de cierto modo "invencible" pero no todo es sencillo, la vida no es sencilla ni fácil, si lo fuera... ¿Quién lucharía por ella? Nadie, por ello sigues pensando en ese día, en ese futuro en el que lo conseguirás todo, en ese momento en el que todo estará en tu perfecto equilibrio, en tu perfecta armonía con todos sus defectos, puntos, comas.. todo, y será ese momento en el que digas... "Soy feliz". Pero este camino no es fácil, hay baches, hay árboles caídos en mitad del camino que te hacen retrasar la hora de llegada, hay milésimas de segundo en las que cambian todo, que varían cosas y que lo queramos o no ahí van a estar, ahí van a permanecer haciendo que todo vaya más despacio, que algo que ansies con tantas ganas o quieras, se convierta en algo mucho más querido, como si fuera una droga, esas ganas de poder conseguir lo que quieres, lo que de verdad te importa, sigues queriendo que llegue ese momento, en ese futuro y que no sea tan lejano... pero hay que darle tiempo y ser pacientes, hay que seguir luchando y que esa "droga" sea la que te tire hacia delante la que te de fuerzas para conseguirlo, la que haga que te des cuenta de que todo se puede conseguir si te lo propones y lo intentas. Pero por ello no hay que descuidar el presente, el pasado es cosa que quedó atrás del que hay que aprender como de los errores, que el futuro es algo que nos viene demasiado grande y que no se puede pronosticar con exactitud que puede pasar dentro de... ¿Quince milésimas de segundo? Simplemente es un ejemplo pero no quita de entender el mensaje: Mientras sigas esperando que llegue ese día, vive el presente.

Y el mundo es así, nuestro mundo, el mundo en el que vivimos, en el que pasamos el tiempo de nuestra vida y parte de ese tiempo lo desperdiciamos sin darnos cuenta, todo ese tiempo que perdemos, es tiempo irrecuperable que no va a volver, que desaprovechaste en ese momento y que nada podría hacer que lo tuvieras de nuevo. En fin, al leer esta entrada de este blog, te he hecho perder tiempo, ese tiempo tan valioso que dispones en tu vida, el tiempo que muchas veces se desperdicia mirando tonterías en vez de fijarse o preocuparse en lo que de verdad importa, lo que de verdad vale la pena... por ello mismo, me disculpo por haberte hecho perder parte de tu tiempo leyendo esto, al menos espero sirva de algo o que te haga reflexionar.