miércoles, 18 de abril de 2012

¿Cuánto duele un adiós?

A fuera, en la calle, se escucha el caer de la lluvia. Un sonido rítmico, triste, agobiante que hace que cierres los ojos con fuerza intentando no dejar escapar lágrima alguna.

Rabia, dolor, angustia, agobio, tristeza, añoranza, deseo... son algunos de lo sentimientos que se cruzan y mezclan en tu interior, haciéndote sentir pesada, cansada... Impidiéndote respirar tranquila, o simplemente, impidiéndote respirar. Intentas suspirar, pero ni eso puedes hacerlo. Se logra escapar una.

Una pequeña lágrima se desliza por la mejilla. Ahora es imposible parar. Lloras intentando desahogarte, relajarte pero es imposible. Su recuerdo siempre está ahí y te hace echarlo de menos. ¿Por qué todo tuvo que pasar tan rápido?

Duele, sigue doliendo, como si en el pecho tuvieras clavado algo. Sientes como que una parte de ti se desvanece, huye lejos, se escapa. Te sientes sin fuerzas, débil, pero no puedes estar así.
Gente te apoya, te anima y pretende que seas fuerte... ¿Pero de verdad no se dan cuenta de que te es imposible? Todo ha cambiado en tan poco tiempo... Suspiras cerrando fuerte los ojos y te repites a ti misma un montón de veces que volverá a ser como antes, se ha ido... se hA IDO... Cada vez que lo piensas, te hundes más.

Seguro que no le gustaría verme así. Cierras los ojos de nuevo intentando recrear la última imagen de él. Sonríes al recordar cada momento feliz junto a él, lloras emocionada, pero también de tristeza. Todo será diferente, todo será algo más difícil sin su presencia, pero tienes que luchar, por ti, por intentar que al menos tú puedas vivir lo que él no pudo hacerlo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario