Vas sentado, mirando por la ventana, distraído, simplemente dejando volar tus pensamientos al ritmo de la música que a través de tus cascos se reproduce en tu cabeza. Es una música alegre y a la vez tranquila. ¿Mezcla rara verdad? Pero es justamente lo que necesitas, lo que va acorde con tu estado de ánimo. Cierras los ojos y solo al recordarlo sonríes. "Qué fácil es todo así", piensas.
Sí, fácil... pero sin darte cuenta dejas escapar un suspiro al recordar todo el camino, todo lo que has luchado y todos los intentos junto con lágrimas derramadas y mucho dolor, que has sufrido para poder llegar hasta allí. Pero nada importa, lo has conseguido y solo puedes pensar en como será todo lo demás. Das unos pequeños golpes con el pie en el suelo al ritmo de la música esperando llegar al lugar de destino y poder encontrarse con ella.
En el momento en el que el coche se para, te desabrochas el cinturón de seguridad y decides apartarte los cascos de las orejas, siempre dejándolos colgados en tu cuello. Respiras hondo, abres la puerta y posas el pie en tierra firme, sales de este y cierras la puerta tras de ti. Ha llegado la hora, ha llegado el momento que has estado esperando desde hace tiempo... y la ves aparecer.
¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? Seguro que sí pero también es seguro que a mitad del "camino" has estado a punto de abandonar, jodido y pensando que nunca lo conseguirías... y ahí estás a punto de cumplir un sueño, un deseo, algo que significa mucho para ti, pero que sin esa lucha y sin ese sufrimiento no lo hubieses conseguido. Entonces llega el momento en el que te das cuenta de que todo lo que has hecho ha servido para algo y que ahí tienes tu recompensa. ¿Qué hubiese pasado si hubieras desistido? Hubieses sufrido a lo tonto probablemente y no tendrías recompensa alguna. Hubieses dado una gran parte de ti, depositado como si fuera una fianza, y la hubieses perdido por no haber sido capaz de aguantar y luchar por tu sueño.
La vida es una lucha continua, y si luchas de verdad por algo, aún saltando baches y lo que se ponga por el medio, podrás conseguirlo y esa será tu recompensa. ¿No te parece buena? En mi opinión la mejor recompensa posible es una sonrisa.
jueves, 23 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
¿De verdad nadie se da cuenta?
Abres los ojos, y solo ves oscuridad. Parpadeas rápidamente y empiezas a ver destellos de color rojo, naranja, destellos intensos, que te ciegan y hacen que te empiecen a picar los ojos. "¿Qué está pasando?" te preguntas desorientada, intentando salir de esa oscuridad y que te dejen de picar y doler los ojos por esos destellos.
Llega un momento en el que te encuentras tumbado en el suelo, te cuesta respirar y sigues viendo oscuridad y entre ella, destellos rojos y naranjas que dan luminosidad a su alrededor haciendo que la oscuridad parezca presentar vida. Y entonces sientes como una punzada en el corazón. Das un pequeño grito ante el dolor y te retuerces en el suelo, como si te estuvieran dando golpes, y te des cuenta o no, tu cuerpo se queda sin oxígeno y empiezas a toser intentando eliminar todo el dióxido de carbono que respiras. En un intento de levantarte te vuelves a caer al suelo, con mayor intensidad en las punzadas, cerrando con todas tus fuerzas los ojos y queriendo que todo acabe, pero con lo más importante que se te pasa por la cabeza... "¿Qué está pasando..? ¿Por qué?"
Y en un momento, en una décima de segundo te das cuenta. Algo está muriendo y tú lo estás sufriendo con ello. Destellos rojos, naranjas, parecen que cobran vida... cierto, son como aspiradoras, como cualquier ser que consuma las almas de otros para poder vivir, y en efecto, este lo está haciendo, se está llevando la vida de lo que se muere, y consigo la tuya. ¿Adivináis que puede ser?... elemento que se suele considerar como uno de los cuatro elementos de la naturaleza, e increíblemente la puede llegar a producir a esta daños irreversibles...
Impotencia, rabia, dolor..., pero especialmente impotencia es lo que siento al ver un incendio o al ver como el fuego se lleva la vida de los seres vivos. La mayor parte de los incendios se producen por acción del hombre, ya sean provocados intencionadamente o no, pero aún así tenemos la culpa de ellos, de ver como hectáreas y hectáreas de montes, bosques y pinares se queman cada año por descuidos nuestros o por grilladas de cabeza de los perturbados o también llamados pirómanos que disfrutan con ello. De verdad... ¿Qué se les puede pasar por la cabeza a esta gente para cargarse una de las posesiones más valiosas que tenemos en este mundo? Aunque mucha gente no lo tenga en cuenta, lo es, son parte de nuestros pulmones, los pulmones de la Tierra quienes convierten el dióxido de carbono en oxígeno para que podamos respirar y así ellas vivir, por unos lugares en los que se puede descubrir nuevos mundos y de los cuales se pueden disfrutar...
¿De verdad nadie se da cuenta? Y a pesar de todo, de todos los intentos por hacer que estas catástrofes no ocurran, siguen sucediendo, y cada año perdemos en el mundo más masa forestal. En cierta medida, nos estamos quitando no solo el disfrute de ellos, si no años de nuestra vida, y con ella me refiero de las generaciones venideras, puesto que nosotros podremos vivir malgastando los recursos naturales sin pensar en lo que les pueda venir a nuestros hijos. Desarrollo sostenible, ya.
Llega un momento en el que te encuentras tumbado en el suelo, te cuesta respirar y sigues viendo oscuridad y entre ella, destellos rojos y naranjas que dan luminosidad a su alrededor haciendo que la oscuridad parezca presentar vida. Y entonces sientes como una punzada en el corazón. Das un pequeño grito ante el dolor y te retuerces en el suelo, como si te estuvieran dando golpes, y te des cuenta o no, tu cuerpo se queda sin oxígeno y empiezas a toser intentando eliminar todo el dióxido de carbono que respiras. En un intento de levantarte te vuelves a caer al suelo, con mayor intensidad en las punzadas, cerrando con todas tus fuerzas los ojos y queriendo que todo acabe, pero con lo más importante que se te pasa por la cabeza... "¿Qué está pasando..? ¿Por qué?"
Y en un momento, en una décima de segundo te das cuenta. Algo está muriendo y tú lo estás sufriendo con ello. Destellos rojos, naranjas, parecen que cobran vida... cierto, son como aspiradoras, como cualquier ser que consuma las almas de otros para poder vivir, y en efecto, este lo está haciendo, se está llevando la vida de lo que se muere, y consigo la tuya. ¿Adivináis que puede ser?... elemento que se suele considerar como uno de los cuatro elementos de la naturaleza, e increíblemente la puede llegar a producir a esta daños irreversibles...
Impotencia, rabia, dolor..., pero especialmente impotencia es lo que siento al ver un incendio o al ver como el fuego se lleva la vida de los seres vivos. La mayor parte de los incendios se producen por acción del hombre, ya sean provocados intencionadamente o no, pero aún así tenemos la culpa de ellos, de ver como hectáreas y hectáreas de montes, bosques y pinares se queman cada año por descuidos nuestros o por grilladas de cabeza de los perturbados o también llamados pirómanos que disfrutan con ello. De verdad... ¿Qué se les puede pasar por la cabeza a esta gente para cargarse una de las posesiones más valiosas que tenemos en este mundo? Aunque mucha gente no lo tenga en cuenta, lo es, son parte de nuestros pulmones, los pulmones de la Tierra quienes convierten el dióxido de carbono en oxígeno para que podamos respirar y así ellas vivir, por unos lugares en los que se puede descubrir nuevos mundos y de los cuales se pueden disfrutar...
¿De verdad nadie se da cuenta? Y a pesar de todo, de todos los intentos por hacer que estas catástrofes no ocurran, siguen sucediendo, y cada año perdemos en el mundo más masa forestal. En cierta medida, nos estamos quitando no solo el disfrute de ellos, si no años de nuestra vida, y con ella me refiero de las generaciones venideras, puesto que nosotros podremos vivir malgastando los recursos naturales sin pensar en lo que les pueda venir a nuestros hijos. Desarrollo sostenible, ya.
viernes, 17 de febrero de 2012
¿Abandonar?
Un silencio profundo y alargado te envuelve en una oscura habitación sin ventanas. Te encuentras sentado sobre una especie de lecho, apoyando tus codos sobre tus piernas y tu cabeza entre tus manos. Tus mejillas se encuentran encendidas, bañadas por esas lágrimas que dejas caer.
Y te preguntas.. "¿Qué hago?" Una pregunta bastante común a la que nos sometemos al día unas cuantas veces, la mayoría inconsciente, pero siempre nos la hacemos. La pregunta puede ser referida a infinitas situaciones, a infinitas cosas, pero en ese momento solo hay una. ¿Abandonar o seguir?
No suele ser fácil, las cosas no lo son pero nadie dijo que lo fuera a ser. Hay baches, piedras, montañas y cortados en los caminos que seguimos pero no tenemos que detenernos o echarnos para atrás por intentar no saltarles, tarde o temprano los tendremos que superar, de una manera u otra pero tendremos que hacerlo, ¿Por qué no hacerlo desde un principio? Quizás las cosas sean más fáciles así... pero no se puede asegurar nada. Todo se va construyendo a medida de lo que decidimos y de lo que hagamos, por lo tanto nada está asegurado.
Pero esto no es razón para dejarlo todo atrás, desviarse o incluso huir de ello. La vida no se hizo para eso, no sirve para utilizarla como tal o simplemente para evitarla, está para disfrutarla y ese disfrute incluye los baches que haya que saltar. Puede que en momentos todo sea oscuro y que no puedas reprimir tus lágrimas, que te sientas impotente y que no sepas que elegir... nunca dejes de luchar por lo que quieres, por lo que crees porque si tú no luchas por ello, nadie te asegura que vaya a luchar por ti.
Las cosas no se plantean para abandonar, no se huye de ellas por no querer afrontarlas, si todo fuese así... ¿Dónde estaríamos ahora? ¿Dónde estarían todos los avances que tenemos? La vida está hecha para los valientes, para los luchadores, para los que saben a dónde quieren llegar.
¿Y tú? ¿Estás dispuesto a luchar por lo que quieres?
Y te preguntas.. "¿Qué hago?" Una pregunta bastante común a la que nos sometemos al día unas cuantas veces, la mayoría inconsciente, pero siempre nos la hacemos. La pregunta puede ser referida a infinitas situaciones, a infinitas cosas, pero en ese momento solo hay una. ¿Abandonar o seguir?
No suele ser fácil, las cosas no lo son pero nadie dijo que lo fuera a ser. Hay baches, piedras, montañas y cortados en los caminos que seguimos pero no tenemos que detenernos o echarnos para atrás por intentar no saltarles, tarde o temprano los tendremos que superar, de una manera u otra pero tendremos que hacerlo, ¿Por qué no hacerlo desde un principio? Quizás las cosas sean más fáciles así... pero no se puede asegurar nada. Todo se va construyendo a medida de lo que decidimos y de lo que hagamos, por lo tanto nada está asegurado.
Pero esto no es razón para dejarlo todo atrás, desviarse o incluso huir de ello. La vida no se hizo para eso, no sirve para utilizarla como tal o simplemente para evitarla, está para disfrutarla y ese disfrute incluye los baches que haya que saltar. Puede que en momentos todo sea oscuro y que no puedas reprimir tus lágrimas, que te sientas impotente y que no sepas que elegir... nunca dejes de luchar por lo que quieres, por lo que crees porque si tú no luchas por ello, nadie te asegura que vaya a luchar por ti.
Las cosas no se plantean para abandonar, no se huye de ellas por no querer afrontarlas, si todo fuese así... ¿Dónde estaríamos ahora? ¿Dónde estarían todos los avances que tenemos? La vida está hecha para los valientes, para los luchadores, para los que saben a dónde quieren llegar.
¿Y tú? ¿Estás dispuesto a luchar por lo que quieres?
jueves, 16 de febrero de 2012
Es cansado hacer todo el rato lo mismo.
Decisiones, decisiones y más decisiones. Hay momentos en los que estas decisiones, bueno, el hecho de tener que tomarlas puede llegar a agobiar.
Llega un momento en el que mires al lado que mires para seguir adelante tienes que elegir. Te encuentras en una especie de desierto en el que alrededor de tus pies tienes un círculo del que salen un montón de lineas, un montón de caminos que van, vete tú a saber donde, pero que si quieres seguir hacia adelante, vas a tener que tomar uno. ¿Cómo elegir?
Aunque parezca mentira, nuestra vida se basa de elecciones y decisiones, las cuales nos van moviendo por diferentes espacios, lugares y situaciones, algunas más bonitas, otras más feas y detestables, pero así es la cosa. Las decisiones son algo que tarde o temprano tendrás que tomarlas y son las que marcarán el resto de tu vida. ¿Pero por qué tanto agobio? Las cosas a su tiempo, adelantarlas no sirve para nada sino para dar un posible lugar al error.
Decidir qué queremos o qué hacemos, depende de nosotros pero con ello también quiere decir que somos responsables de las consecuencias, sean buenas o sean malas y que si tomamos en algún momento una mala decisión no demos todo por perdido, que igual tiene solución y te devuelven a otro circulo donde salgan más caminos.
Caminos y más caminos, en eso consiste la ruta de nuestra vida. Como dijo Antonio Machado: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar"
Llega un momento en el que mires al lado que mires para seguir adelante tienes que elegir. Te encuentras en una especie de desierto en el que alrededor de tus pies tienes un círculo del que salen un montón de lineas, un montón de caminos que van, vete tú a saber donde, pero que si quieres seguir hacia adelante, vas a tener que tomar uno. ¿Cómo elegir?
Aunque parezca mentira, nuestra vida se basa de elecciones y decisiones, las cuales nos van moviendo por diferentes espacios, lugares y situaciones, algunas más bonitas, otras más feas y detestables, pero así es la cosa. Las decisiones son algo que tarde o temprano tendrás que tomarlas y son las que marcarán el resto de tu vida. ¿Pero por qué tanto agobio? Las cosas a su tiempo, adelantarlas no sirve para nada sino para dar un posible lugar al error.
Decidir qué queremos o qué hacemos, depende de nosotros pero con ello también quiere decir que somos responsables de las consecuencias, sean buenas o sean malas y que si tomamos en algún momento una mala decisión no demos todo por perdido, que igual tiene solución y te devuelven a otro circulo donde salgan más caminos.
Caminos y más caminos, en eso consiste la ruta de nuestra vida. Como dijo Antonio Machado: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar"
miércoles, 15 de febrero de 2012
Gilipollas, el mejor adjetivo para describirte.
Sinceramente no consigo explicarme por qué hay gente que puede llegar a ser tan sumamente gilipollas.
No de verdad en serio, intento evitar poner "palabras mal sonantes" pero es que esto no hay otra forma de describirlo. ¿Alguna vez os habéis encontrado con algún chulo, gallito, creído...? Vamos, un "Cristiano Ronaldo" en toda regla.
Centrémonos en la mentalidad de estos. Van por la vida como si fueran lo mejor del mundo, como si fueran a comerselo... ¡ah, no! esperan que a ellos les llegue masticado, no en serio, pensadlo, nada en esta vida te lo van a dar así, ¡ESPABILAD!, pero bueno, no nos descentremos. ¿Cuál es el fin de estos para tener que actuar así? ¿Seguir a su ídolo CR? No creo que sea para tanto, simplemente él lo hace por lucirse y demás en la tele y este tipo de gente no suele salir ahí. Simplemente quieren llamar la atención y que todo el mundo la centre en ellos, lo cual hace que les crezca el ego y pues... disaster total. Pero al final, lo que acaban siendo son unos completos gilipollas que tratan a la gente mal para poder sentirse ellos bien, para creerse superiores cuando está claro que solo demuestran su inferioridad. De este modo ninguno tiene aprecio a su vida o en el sentido de ser capaz de poder llegar a valorarla algún día. Es una situación en la que no tienen absolutamente nada en su vida que merezca la pena o tienen poca cosa que simplemente no es verdadera. Y os preguntaréis, ¿Puede haber alguien tan gilipollas para vivir así? Pues yo os contesto que sí y no creo que sean ciertas personas y formen si se las junten un grupo aislado.
El caso es que no saben lo que se pierden, no saben que si cambiaran que si fueran un poco más humanos, un poco más maduros, la cosa cambiaría. Sí, cambiaría y mucho y no solo en el sentido de que fueran mejores personas, si no que se podrían llegar a encontrar a gusto consigo mismos, podrían llegar a un estado en el que apreciarían las cosas de la vida y no vivirían por vivir. Podrían proponerse las cosas y nadie, repito, NADIE, excepto ellos mismos se opondrían para poder impedírselo. ¿Que dónde quiero llegar con esto? Es simple. En que esos gilipollas cambien el chip y pasen a ser gente que merezca la pena ser valorados y respetados, en hacerles un favor a ellos mismos e incluso a los que les intentamos ayudarlos.
¡Eh! los que seáis así tenéis dos opciones:
Opción uno: Seguir siendo lo que sois y convertiros en un deshecho de la sociedad.
Opción dos: Cambiar para bien y poder llegar a ser alguien a quien merezca la pena conocer.
Vosotros decidís.
martes, 14 de febrero de 2012
Mucho tiene que valerte la pena...
Puede que sea tu caso o puede ser que sea el caso de alguien de que conozcas, pero está claro de que fijo que conoces la situación.
¿Que a qué situación me refiero? Bueno... quizás no es un día muy señalado para hablar de esto pero sinceramente, no soy partidaria de celebrar "San Valentín" ¿De verdad la gente no se da cuenta de que es un invento comercial para vender más? Y habrá gente que responda, sí, sí pero es un bonito día en el que la gente se muestra su amor... Y entonces tú te paras y les dices algo como " ¿Y qué hacemos con los 364 días restantes o en este caso 365 días restantes del año?" Al parecer los seres humanos solo estamos enamorados UN día al año y solo tenemos UN día para demostrar nuestro amor... ¿Y se supone que vamos evolucionando y volviéndonos más inteligentes? No me lo puedo creer, definitivamente.. por esta regla de tres, nuestros padres o nuestras madres solo serían eso UN día en el año ¿Y qué son durante el resto del año o cómo se supone que deben actuar?
Vivimos en un mundo basado en el consumismo y como no, en el ingenio de los comerciantes para aumentar sus ventas en determinadas fechas. Ahora que vengan las fans del día de San Valentín a por mi, venga, os estoy esperando e.e El caso es que para mi, prefiero considerar este día no "el día de los enamorados" si no el día del "Santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva" ¿No os suena algo más.. inteligente? El perro tiene un santo como cualquiera puede tener el suyo, UN día al año y .. el amor o se demuestra todos los días, a cada hora, a cada minuto, a cada segundo posible... o lo que sientes no es amor.
Para cuestión de gustos hay bastante pero vayamos al caso. Con la situación antes mencionaba me refería a esos momentos en los que alguien se encuentra atacado por "las flechas de Cupido" (Vayamos con metáforas), en mi idioma, se enamora o en el idioma de mi madre "se encoña" de otro alguien, sin distinción de sexos y demases, y se convierte en un amor en secreto. (Se llama secreto porque lo sufres, te lo comes con patatas y sin que la otra persona lo sepa ) Y entonces llegan las noches de melancolía, el "¡ai, que no me quiere!", vamos, lo típico en los libros de romance tales que "Romeo y Julieta" o "La celestina" o véase la versión de "Los amantes de Teruel" sin llegar al extremo de que todos acaban muertos por amor, hasta ese extremo no, pero eso de esperar tiempo, meses, años.... esperando a que tu amor se te declare y poder vivir juntos y al final si quieres comer perdices (aunque no está muy de moda) y cumplir los sueños que llevabas imaginando y creando en tu mente durante todo ese tiempo para que al final se vaya con otra persona y pues te hundas en tu melancolía dolorosa y depresión particular...
Seamos sinceros, ¿De verdad te merece la pena esperara a alguien que pasa mayormente de ti, perdiendo el tiempo y cosas maravillosas que te pueden ocurrir, como por ejemplo, enamorarte de alguien que de verdad te quiera y te haga caso? En fin, estar enamorado es muy bonito pero si le añadimos el factor del sufrimiento.. la cosa deja de ser bonita. La vida es corta y hay que vivirla día a día disfrutando de todo al máximo y no perdiendo el tiempo.
Feliz día del santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva ♥
¿Que a qué situación me refiero? Bueno... quizás no es un día muy señalado para hablar de esto pero sinceramente, no soy partidaria de celebrar "San Valentín" ¿De verdad la gente no se da cuenta de que es un invento comercial para vender más? Y habrá gente que responda, sí, sí pero es un bonito día en el que la gente se muestra su amor... Y entonces tú te paras y les dices algo como " ¿Y qué hacemos con los 364 días restantes o en este caso 365 días restantes del año?" Al parecer los seres humanos solo estamos enamorados UN día al año y solo tenemos UN día para demostrar nuestro amor... ¿Y se supone que vamos evolucionando y volviéndonos más inteligentes? No me lo puedo creer, definitivamente.. por esta regla de tres, nuestros padres o nuestras madres solo serían eso UN día en el año ¿Y qué son durante el resto del año o cómo se supone que deben actuar?
Vivimos en un mundo basado en el consumismo y como no, en el ingenio de los comerciantes para aumentar sus ventas en determinadas fechas. Ahora que vengan las fans del día de San Valentín a por mi, venga, os estoy esperando e.e El caso es que para mi, prefiero considerar este día no "el día de los enamorados" si no el día del "Santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva" ¿No os suena algo más.. inteligente? El perro tiene un santo como cualquiera puede tener el suyo, UN día al año y .. el amor o se demuestra todos los días, a cada hora, a cada minuto, a cada segundo posible... o lo que sientes no es amor.
Para cuestión de gustos hay bastante pero vayamos al caso. Con la situación antes mencionaba me refería a esos momentos en los que alguien se encuentra atacado por "las flechas de Cupido" (Vayamos con metáforas), en mi idioma, se enamora o en el idioma de mi madre "se encoña" de otro alguien, sin distinción de sexos y demases, y se convierte en un amor en secreto. (Se llama secreto porque lo sufres, te lo comes con patatas y sin que la otra persona lo sepa ) Y entonces llegan las noches de melancolía, el "¡ai, que no me quiere!", vamos, lo típico en los libros de romance tales que "Romeo y Julieta" o "La celestina" o véase la versión de "Los amantes de Teruel" sin llegar al extremo de que todos acaban muertos por amor, hasta ese extremo no, pero eso de esperar tiempo, meses, años.... esperando a que tu amor se te declare y poder vivir juntos y al final si quieres comer perdices (aunque no está muy de moda) y cumplir los sueños que llevabas imaginando y creando en tu mente durante todo ese tiempo para que al final se vaya con otra persona y pues te hundas en tu melancolía dolorosa y depresión particular...
Seamos sinceros, ¿De verdad te merece la pena esperara a alguien que pasa mayormente de ti, perdiendo el tiempo y cosas maravillosas que te pueden ocurrir, como por ejemplo, enamorarte de alguien que de verdad te quiera y te haga caso? En fin, estar enamorado es muy bonito pero si le añadimos el factor del sufrimiento.. la cosa deja de ser bonita. La vida es corta y hay que vivirla día a día disfrutando de todo al máximo y no perdiendo el tiempo.
Feliz día del santo del perro de Vicenta la de Aquí no hay quien viva ♥
lunes, 13 de febrero de 2012
¿Es necesario todo esto?
Días oscuros, negros, los tiene cualquiera y en cualquier momento. Cuando todo pierde su sentido y no encuentras salida para ninguno de los problemas. Todo te empieza a agobiar, te agobias tú solo y por mucho que corras, que grites, que intentes abrir mil puertas, nada tiene salida.
Quizás todo lo enfoquemos de mala manera en esos momentos y en parte seguro que lo es pero no te paras a pensar en como mirar las cosas, simplemente las ves, tal cual están, tan horribles y espeluznantes como se te muestran y eso te asusta. Nadie te culpa, a cualquiera en una situación así que se le muestre lo estaría pero no puede acabar así. Te marea tanto la información que tienes que afrontar que al final te acabas derrumbando en el suelo, impotente, sin moverte pero con los ojos abiertos, observándolo todo y sobretodo escuchando.
Intentas cerrar los ojos con todas tus fuerzas, hacer que esas voces, que ese ruido que está dentro de tu cabeza, se pare, se callen, quieres tranquilidad, un minuto para poder respirar y seguir para adelante. Pero nada cesa. Gritas y gritas y lo único que consigues es llorar, hacer que el dolor de cabeza aumente y desear que todo pare, que acabe. Sigues estando en el suelo, derrotado y sin poder hacer otra cosa que llorar y llorar. "¿Por qué no acabará todo? Quiero dejar de sufrir" piensas, pero el dolor no hace más que aumentar y aumentar. "Quiero un poco de tranquilidad, quiero poder pensar, quiero que acabe todo este dolor"... y de repente se te pasa una idea fugaz por la cabeza. Es mala, lo sabes, lo sabes perfectamente pero.. "¿Qué más dará? ¿Quién me va a echar de menos a mi? Todo será mejor así" y te decides en un abrir y cerrar de ojos. Las formas de llevarlo a cabo son variadas pero... ¿cuál elegir? Quieres acabar con ello ya, cuanto antes, así que una que sea rápida y sencilla, pero no dispones a tu alcance de los útiles para que ocurra así, lo intentas de cualquier forma, de mala manera, con tal de que al acabar puedas descansar en paz...
¡EI! Quieto parado. ¿Qué crees que vas a hacer? Sabes que así no se llega a ningún lado, ¿lo sabes, verdad? y si no ya te lo digo yo ahora. No es una vía de escape, no lo es, solo lo utilizan los cobardes, los que no están dispuestos a luchar por lo que realmente merece la pena y por conseguir sus sueños. ¿Perteneces tú a ese grupo de personas? ¿A los que son capaces de ponerse firmes y decir "Yo puedo, sé que puedo y nada ni nadie me va a impedir cumplir mi sueño"? Sí, puede que al principio duela, hay herida, hay dolor pero esas heridas se pueden cicatrizar. No vas a estar solo, nunca, siempre hay alguien que te apoya, quien te anima a seguir en busca de tus sueños.
No huyas, si lo haces no conseguirás completar tus sueños, tus metas, vivir momentos que te puedan cambiar la vida. No hagas que esta acabe antes. Aunque haya momentos en los que te parezca que no hay razones por las que hacerlo, siempre merece la pena vivir.
Quizás todo lo enfoquemos de mala manera en esos momentos y en parte seguro que lo es pero no te paras a pensar en como mirar las cosas, simplemente las ves, tal cual están, tan horribles y espeluznantes como se te muestran y eso te asusta. Nadie te culpa, a cualquiera en una situación así que se le muestre lo estaría pero no puede acabar así. Te marea tanto la información que tienes que afrontar que al final te acabas derrumbando en el suelo, impotente, sin moverte pero con los ojos abiertos, observándolo todo y sobretodo escuchando.
Intentas cerrar los ojos con todas tus fuerzas, hacer que esas voces, que ese ruido que está dentro de tu cabeza, se pare, se callen, quieres tranquilidad, un minuto para poder respirar y seguir para adelante. Pero nada cesa. Gritas y gritas y lo único que consigues es llorar, hacer que el dolor de cabeza aumente y desear que todo pare, que acabe. Sigues estando en el suelo, derrotado y sin poder hacer otra cosa que llorar y llorar. "¿Por qué no acabará todo? Quiero dejar de sufrir" piensas, pero el dolor no hace más que aumentar y aumentar. "Quiero un poco de tranquilidad, quiero poder pensar, quiero que acabe todo este dolor"... y de repente se te pasa una idea fugaz por la cabeza. Es mala, lo sabes, lo sabes perfectamente pero.. "¿Qué más dará? ¿Quién me va a echar de menos a mi? Todo será mejor así" y te decides en un abrir y cerrar de ojos. Las formas de llevarlo a cabo son variadas pero... ¿cuál elegir? Quieres acabar con ello ya, cuanto antes, así que una que sea rápida y sencilla, pero no dispones a tu alcance de los útiles para que ocurra así, lo intentas de cualquier forma, de mala manera, con tal de que al acabar puedas descansar en paz...
¡EI! Quieto parado. ¿Qué crees que vas a hacer? Sabes que así no se llega a ningún lado, ¿lo sabes, verdad? y si no ya te lo digo yo ahora. No es una vía de escape, no lo es, solo lo utilizan los cobardes, los que no están dispuestos a luchar por lo que realmente merece la pena y por conseguir sus sueños. ¿Perteneces tú a ese grupo de personas? ¿A los que son capaces de ponerse firmes y decir "Yo puedo, sé que puedo y nada ni nadie me va a impedir cumplir mi sueño"? Sí, puede que al principio duela, hay herida, hay dolor pero esas heridas se pueden cicatrizar. No vas a estar solo, nunca, siempre hay alguien que te apoya, quien te anima a seguir en busca de tus sueños.
No huyas, si lo haces no conseguirás completar tus sueños, tus metas, vivir momentos que te puedan cambiar la vida. No hagas que esta acabe antes. Aunque haya momentos en los que te parezca que no hay razones por las que hacerlo, siempre merece la pena vivir.
domingo, 12 de febrero de 2012
Sé que podremos conseguirlo.
Día tras día el mundo cambia al igual que los sucesos que nos ocurren, distintos a cada persona y con distintos efectos.
Un día se llega derrotado, intentas poner empeño en sacar algo que aunque no te guste, estás obligado a hacerlo y esa obligación te la has puesto tú. ¿Por qué? Simple, por la sencilla razón de que quieres llegar a algo más, que quieres superarte y dedicarte a lo que de verdad te gusta, a lo que de verdad te llene y te haga sentir bien. ¿No te parece más que una razón suficiente para luchar? Los contrincantes no es que te lo pongan muy fácil y mucho menos cuando te entra ya directamente de que no te gustan ni un pelo, pero quieres llegar a ese final, a ese "premio" que tú solo puedes conseguirte. Te esfuerzas una y otra vez, nada. Sigues intentándolo con mayor agobio cada vez, con mayor pesadez y pereza y al final... no se consigue nada.
Y te preguntas esto: "¿Qué falla?" "¿De verdad puedo ser tan inútil para no lograrlo?"
Entonces todo se viene a abajo. Te pones en la peor situación y solo te viene a la mente que eres inútil, que no sirves para nada y que nada se te da bien. Te preguntas que por qué naciste, que todo sería mejor si no hubiese pasado y que la gente sería más feliz sin ti. Pero no es cierto.
En algún rincón del mundo, siempre tendrás a alguien, a una persona lo suficientemente especial que te conozca de verdad y sepa como eres. Que esté ahí siempre para decirte lo que vales, lo que puedes llegar a conseguir y las razones por las cuales luchar.
¿No crees que las haya? Piensa en cuantas personas te quieren, cuantas están ahí siempre y cuantas consiguen sacarte la sonrisa cuando la tienes perdida... sé que no es un ejemplo muy claro y que no son abundantes esas personas, pero dicen que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano y sobran. Nunca te sentirás solo o sola, nunca, siempre hay alguien ahí escondido esperando a que le necesites para poder ayudarte. Nadie en el mundo es imprescindible, nadie, pero estamos hablando de un mundo que tiene unos 7.000 millones de personas y tú estás entre una de ellas pero nunca podrás conocerlas a todas... de modo que te reduces a crear un micromundo en tu vida con las personas que de verdad te importan y he ahí donde tienes a las personas que son imprescindibles para ti, a las que aún sabiendo que no estarás para siempre con ellos debido a lo inevitable, lo siguen siendo para ti. Tú también perteneces a algún micromundo y no creo que sea solo uno.
Llegó el momento de ponerse serios, de plantarse cara a unos mismos y decir "Voy a ir por todas, me cueste más o menos, esta es mi guerra y la voy a ganar" y decidir tirar hacia adelante a luchar por todo, por conseguir lo que te propones y tan lejos lo ves de alcanzar en algunas ocasiones. Saca tu mejor sonrisa y a coger el toro por los cuernos, si te lo propones podrás conseguirlo.
Un día se llega derrotado, intentas poner empeño en sacar algo que aunque no te guste, estás obligado a hacerlo y esa obligación te la has puesto tú. ¿Por qué? Simple, por la sencilla razón de que quieres llegar a algo más, que quieres superarte y dedicarte a lo que de verdad te gusta, a lo que de verdad te llene y te haga sentir bien. ¿No te parece más que una razón suficiente para luchar? Los contrincantes no es que te lo pongan muy fácil y mucho menos cuando te entra ya directamente de que no te gustan ni un pelo, pero quieres llegar a ese final, a ese "premio" que tú solo puedes conseguirte. Te esfuerzas una y otra vez, nada. Sigues intentándolo con mayor agobio cada vez, con mayor pesadez y pereza y al final... no se consigue nada.
Y te preguntas esto: "¿Qué falla?" "¿De verdad puedo ser tan inútil para no lograrlo?"
Entonces todo se viene a abajo. Te pones en la peor situación y solo te viene a la mente que eres inútil, que no sirves para nada y que nada se te da bien. Te preguntas que por qué naciste, que todo sería mejor si no hubiese pasado y que la gente sería más feliz sin ti. Pero no es cierto.
En algún rincón del mundo, siempre tendrás a alguien, a una persona lo suficientemente especial que te conozca de verdad y sepa como eres. Que esté ahí siempre para decirte lo que vales, lo que puedes llegar a conseguir y las razones por las cuales luchar.
¿No crees que las haya? Piensa en cuantas personas te quieren, cuantas están ahí siempre y cuantas consiguen sacarte la sonrisa cuando la tienes perdida... sé que no es un ejemplo muy claro y que no son abundantes esas personas, pero dicen que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano y sobran. Nunca te sentirás solo o sola, nunca, siempre hay alguien ahí escondido esperando a que le necesites para poder ayudarte. Nadie en el mundo es imprescindible, nadie, pero estamos hablando de un mundo que tiene unos 7.000 millones de personas y tú estás entre una de ellas pero nunca podrás conocerlas a todas... de modo que te reduces a crear un micromundo en tu vida con las personas que de verdad te importan y he ahí donde tienes a las personas que son imprescindibles para ti, a las que aún sabiendo que no estarás para siempre con ellos debido a lo inevitable, lo siguen siendo para ti. Tú también perteneces a algún micromundo y no creo que sea solo uno.
Llegó el momento de ponerse serios, de plantarse cara a unos mismos y decir "Voy a ir por todas, me cueste más o menos, esta es mi guerra y la voy a ganar" y decidir tirar hacia adelante a luchar por todo, por conseguir lo que te propones y tan lejos lo ves de alcanzar en algunas ocasiones. Saca tu mejor sonrisa y a coger el toro por los cuernos, si te lo propones podrás conseguirlo.
Nada nos puede detener, prepárate, vamos a poner el mundo del revés.
sábado, 11 de febrero de 2012
¿Alguien puede decir basta por mi?
Amanece como todos los días. El sol sale con la misma fuerza haciendo elevar las temperaturas lentamente, la gotas del rocío que se encuentran sobre las hojas de los árboles reflejan su luz creando una pequeña ilusión multicolor. En algún lugar, en algún corral cantará un gallo al amanecer. En otro anochecerá. Empieza y acaba un nuevo día a la vez en distintos lugares del mundo, nada ni nadie sabrá qué ocurrirá ese día, pero nunca es como empiece, si no como se acabe.
Los ojos te empiezan a picar. Arrugas los labios, la nariz y das vueltas en tu cama intentando prolongar tu tiempo de dormir, pero ya es imposible, estás despierto. Empiezas a abrir poco a poco los ojos y la claridad se ciega escasos segundos. Un nuevo día empieza.
Empieza a transcurrir el día y simplemente encuentras malas noticias que hacen que tu humor, tus ganas con las que empezaste el día vayan disminuyendo y empieces a necesitarlas para poder seguir. Un golpe. Lo aceptas e intentas seguir hacia adelante esperando que el día mejore. Otro golpe. Quedas resentida y sin saber como sobrellevarlo. "Solo han sido un par de golpes, eres fuerte, puedes con ellos, lo sabes" intentas decirte, pero cuesta más llevarlo a cabo. Y la cosa no se acaba. Golpes y más golpes te siguen dando. "¿No podrán parar ya?, quiero ser feliz". Y parece que todo va en contra tuya, que todas las cosas malas se han puesto de acuerdo para hundirte, para reducirte en lo más mísero y matarte por dentro. "Por favor, basta, no puedo aguantar más" pides, suplicas a quien pueda controlarlo, pero al parecer nadie te escucha, y sigues tirando hacia adelante, a punto de romperte por dentro, cosido levemente y a punto de deshacerte. Te entran ganas de llorar, de tirarte por el suelo, hacerte una bola e intentar que el mundo se pase por encima tuyo, que te aplaste, que te destroce y desaparecer de todo. "¿Puede irme peor?" "¿Por qué a mi? todo me pasa a mi..." Impotencia, rabia, debilidad... un cúmulo de sensaciones te invade por dentro, te corrompe y solo quieres que pare.
Nadie dijo que fuera fácil. Las cosas fáciles no son atractivas. Por mucho que desees en algunos momentos que todo sea más fácil, más sencillo de conseguir... si realmente lo fuera, no lo querrías. Vivimos en un mundo en el que hay que sobrevivir, en el que sobrevive el más fuerte y rindiéndose a la primera uno no consigue nada. Una sola razón, un solo motivo puede hacer que tu vida cambie, puede hacer que tires hacia adelante y logres sobrevivir. ¿No crees que haya razones? Todo el mundo tiene sus razones, por muy perdido que ande, por muy solo que esté, por mucho que se odie a sí mismo, siempre hay un pequeño rayo de luz de esperanza, un motivo por el que seguir adelante, una razón por la que no abandonar, por no tirar la toalla. Si algo quieres, tienes que luchar por ello, nadie va a traértelo en bandeja, nadie va a luchar por ti, nadie va a poner un voto de confianza en ti si tú no lo pones.
Puede que en momentos te sientas así, impotente, que estés hasta las narices de todo y que no quieras luchar, esa sensación de que todo va contra ti, todo el mundo, pero no... no te engañes, el único rival, tu único enemigo, eres tú mismo, tú te pones tus limitaciones. Cuando el mundo se ponga así contigo, recuérdalo, hay motivos por los que seguir adelante que al conseguirlos tendrán recompensa, como mínimo la satisfacción propia de haberlo conseguido. Si el mundo se pone a malas contigo, muéstrale que tú puedes con él.
Quiero que llegue ese día.
¿Cuánto pueden cambiar las cosas en una milésima de segundo?La respuesta a esta pregunta puede ser bastante amplia y queda libre para cada persona pero, si nos detenemos a pensar, todo puede cambiar en una milésima de segundo, repito, todo.
Esa milésima de segundo puede marcar una gran diferencia: puede hacer que las cosas que antes estaban bien, ahora se tornen hacia mal, que todo lo que teníamos construido se derrumbe, que todo en lo que creíamos pase a ser increíble y perdamos esperanzas en las cosas, tomar decisiones correctas o incorrectas, pasar de tener un todo a no quedarte absolutamente nada... como había dicho,puede cambiar un todo y sin darnos cuenta, es más, no nos damos cuenta y ocurre a diario.
Miles y miles de sucesos ocurren en nuestras vidas y en una milésima de segundo, ocurren cambios en todo el mundo. Y si de verdad, te detienes a pensarlo, con todas tus fuerzas y con todas tus ganas, acabas quedándote perplejo ante las cosas que suceden en cada milésima de segundo, y la variedad no es poca. El mundo no es un lugar que se pueda decir, bonito, a simple vista, es cierto que tiene lugares maravillosos, de ensueño y que siempre hay cosas bonitas en él pero no todo es de color de "rosa". En una milésima de segundo, se producen cientas o miles de muertes en el mundo, al igual que nacimientos, en una milésima de segundo puede producirse una catástrofe o un milagro, algo que verdaderamente no se esperaba pero que acaba ocurriendo, todo, en equilibrio.
Millones de segundos, minutos e incluso horas de nuestra vida, les gastamos pensando en el por qué de ciertas cosas, en lamentaciones y en pensar, soñar, desear, llámalo como tú quieras; cosas que nos harían felices, que si ocurriesen sería el momento en el que gastarías varios segundos, escasos, en decir o al menos pensar: "Soy feliz"; pero ese "Soy feliz" rara vez llega.
Piensas y piensas y sigues pensando en como sería tu vida perfecta; perdóname por decirte que no existe la vida perfecta en sí como te la imaginas, la perfección es simplemente algo que no tiene errores, pero todo el mundo tiene errores y cada día se comenten de la misma manera que todas las acciones en el mundo. No se puede hablar de algo perfecto que no existe, no se puede soñar con ello, en sí ese concepto o simplemente su definición no debería ser así; para ti algo puede ser perfecto y estar lleno de defectos, pero esos defectos son los que realmente lo hacen perfecto. Párate a pensar, si todo fuese perfecto, el simple hecho de que lo sea quitaría valor a ese adjetivo de forma completa. Al igual que existe el bien tiene que existir el mal, lo perfecto y lo imperfecto..., palabras antónimas que sin las unas no existirían las otras. Se necesita un equilibrio en la vida. Y hay momentos en los que simplemente se pasa por alto todo, todo y absolutamente todo. Esos momentos en los que te gustaría que todo estuviera bien, que por tus medios ahora mismo no puedes llegar a cumplirlo pero piensas: "En el futuro, un día, sé que lo conseguiré" eso es lo que te hace tirar para adelante, luchar por lo que quieres y hacerte de cierto modo "invencible" pero no todo es sencillo, la vida no es sencilla ni fácil, si lo fuera... ¿Quién lucharía por ella? Nadie, por ello sigues pensando en ese día, en ese futuro en el que lo conseguirás todo, en ese momento en el que todo estará en tu perfecto equilibrio, en tu perfecta armonía con todos sus defectos, puntos, comas.. todo, y será ese momento en el que digas... "Soy feliz". Pero este camino no es fácil, hay baches, hay árboles caídos en mitad del camino que te hacen retrasar la hora de llegada, hay milésimas de segundo en las que cambian todo, que varían cosas y que lo queramos o no ahí van a estar, ahí van a permanecer haciendo que todo vaya más despacio, que algo que ansies con tantas ganas o quieras, se convierta en algo mucho más querido, como si fuera una droga, esas ganas de poder conseguir lo que quieres, lo que de verdad te importa, sigues queriendo que llegue ese momento, en ese futuro y que no sea tan lejano... pero hay que darle tiempo y ser pacientes, hay que seguir luchando y que esa "droga" sea la que te tire hacia delante la que te de fuerzas para conseguirlo, la que haga que te des cuenta de que todo se puede conseguir si te lo propones y lo intentas. Pero por ello no hay que descuidar el presente, el pasado es cosa que quedó atrás del que hay que aprender como de los errores, que el futuro es algo que nos viene demasiado grande y que no se puede pronosticar con exactitud que puede pasar dentro de... ¿Quince milésimas de segundo? Simplemente es un ejemplo pero no quita de entender el mensaje: Mientras sigas esperando que llegue ese día, vive el presente.
Y el mundo es así, nuestro mundo, el mundo en el que vivimos, en el que pasamos el tiempo de nuestra vida y parte de ese tiempo lo desperdiciamos sin darnos cuenta, todo ese tiempo que perdemos, es tiempo irrecuperable que no va a volver, que desaprovechaste en ese momento y que nada podría hacer que lo tuvieras de nuevo. En fin, al leer esta entrada de este blog, te he hecho perder tiempo, ese tiempo tan valioso que dispones en tu vida, el tiempo que muchas veces se desperdicia mirando tonterías en vez de fijarse o preocuparse en lo que de verdad importa, lo que de verdad vale la pena... por ello mismo, me disculpo por haberte hecho perder parte de tu tiempo leyendo esto, al menos espero sirva de algo o que te haga reflexionar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)