lunes, 26 de marzo de 2012

¿Servirá para algo?

Escuchas tu respiración, relajada y lenta al principio y de un impulso, inspiras una bocada de aire y junto con la rabia acumulada explotas como si de la gasolina en un motor se tratase. Tus piernas se mueven ágiles, acompasadas mientras que tu respiración se empieza entrecortar y haces que dosis de oxígeno se introduzcan en tus pulmones en pequeños periodos de tiempo, el corazón empieza a latir con fuerza, tanta, que le escuchas en tu cabeza. "¿Me estaré volviendo loca?" No te da tiempo ni para pensar pero se te pasa por la mente.

Sigues moviendo tus piernas, sigues corriendo, con rabia, con esfuerzo pero sigues. "¿A dónde pretendo llegar?" No tienes respuesta pero sigues corriendo. Tras un periodo de tiempo en el que lo has dado todo de ti en ese esfuerzo, frenas en seco. Sabes que es malo, pero aún así lo haces. Los latidos de tu corazón siguen escuchándose en tu cabeza, repercutiendo en tus oídos. Sientes un fuerte dolor de cabeza, un pequeño mareo. Jadeas entrecortada por el esfuerzo intentando que la respiración vuelva a su ritmo habitual.

"¿Sigo corriendo?" Te preguntas mientras intentas volver a tu estado normal, de reposo. "Y de ser así.. ¿a dónde llegaré?". Intentas huir de algo que ni sabes lo que es, ni por qué le tienes miedo, solo quieres huir, ¿hacia dónde? "Hachazo" No sabes ni hacia donde, ni por qué, ni de qué huyes, ni de lo que te espera. Entonces... ¿Qué haces?

El futuro es algo impredecible, o tal vez  no, el caso es que no sabes lo que puede ocurrir mañana, no sabes a qué te tendrás que enfrentar en un tiempo lejano, en unos días, en unas horas o incluso dentro de una milésima de segundo, simplemente no lo sabes. Tememos lo que no conocemos, y por ello, todo aquello que esté relacionado con esto. Tememos elegir en algunos momentos, en los relacionados con el futuro.

Rabia, impotencia y miedo. Sentimientos que se te cruzan cuando no sabes qué hacer, no sabes qué elegir o incluso cuando estás muy perdido. Preguntas como "¿Servirá de algo?" o "¿Qué pasará si...?" son frecuentes en nuestro día a día. El no saber qué elegir, qué hacer o cómo sentirse. ¿Dejaremos algún día de sentirnos agobiados por el futuro o por nuestras dudas sobre este?

No hay comentarios:

Publicar un comentario