martes, 11 de septiembre de 2012

Un adiós a otra familia..

La verdad es que no puedo empezar diciendo que cuando me puse a escribir esto no sabía que decir, que no lo había pensado, mentiría.

Llevaba pensando sobre esto bastante tiempo y no lo iba a hacer sinceramente porque tenía razones para ello, pero me parecía bastante egoísta privar a los que verdaderamente merecían saber loq ue de verdad significa el despedirme de todo esto. Ellos se lo merecen y por ellos irá.

Hace once años en el mes de julio llegué aquí, a esta misma campa solo que al otro lado del arroyo. Recuerdo aquel primer día en el que el sombrero seleccionador nos repartía por "casas" (malditos rotus mágicos del colacao) Allí me junté con los que hoy o mejor dicho mañana nos iremos. ¡Qué recuerdos!  También recuerdo lo que me costó ese año no confesar que mi tio era aquel monitor de los mayores que tenía fama de ser algo estricto y duro.

Los años pasaron y no había verano, julio, en el que no deseara que llegara el campamento y en el que junto con mi tio pequeño elaborara pequeños planes para colarnos en el despacho de mi tio y saber de qué iba el campamento.

Cada penúltimo miércoles de julio me reunía en una campa con aquellos amigos que había hecho en el verano y con ellos compartía sonrisas, gritos a mil, malos ratos pero sobre todo y con diferencia, buenos.

Llegó un día en el que mi saco de dormir y mi esterilla se cambió de lado de campa. Subí a mayores y todo lo que era el campamento cambió, para mejor. Subimos todos los que desde que eramos mocosos habíamos estado juntos. Todo, todo era diferente, chicos mayores que nosotros que a pesar de que teníamos a penas 12 años nos acogieron, cuidaron y nos convirtieron en sus pequeños hermanos.

Todo fue diferente, cada años nos acostumbrabamos cada vez más los unos a los otros y la piña se iba cerrando. Tardó bastante tiempo (a ver un par de años, tres como mucho) hasta que subió un grupo grande, los arrobas. Menudos eran, pensábamos que nunca podríamos hacer con ellos lo que anteriormente habían hecho con nosotros, integrarles, que eran un hueso duro de roer, pero nos equivocamos. En pocos días,se unieron a nuestra piña la cual hicimos crecer.

El año pasado, me salté esta tradición, necesitaba desconectar pero dije que este año no me lo podía perder y aquí he estado. Este campamento ha sido un tanto raro pero no menos que los demás. Gente de la edad de mi hermano se ha incorporado, el también y en pequeña medida yo también.

Ha sido una ardua tarea el que entre todos hubiera un buen rollo necesario para convivir pero al fin y al cabo como dijo ayer Laura, de todo se aprende y como dijo también Manodo, espero que aprendáis de este campamento, que uno se lo pasa mejor teniendo bueno rollo, siendo una piña.

En parte este campamento para mi ha sido algo vacío, roto... me ha faltado mi pequeña gran madre, que aunque esté al otro lado del campa y me haya ayudado , no ha sido lo mismo. Pero no me puedo quejar, habéis llenándolo con lo mejor de vosotros, he tenido amigas cómplices de secretos, he conocido a gente magnífica que ha compartido su tiempo y sus risas conmigo... y también me he dado cuenta en que soy algo superficial de vez en cuando, prejuzgando la personalidad de algunos que después me han demostrado todo lo contrario y a quienes les voy a echar de menos. Habéis formado parte de mi y me habéis hecho pasar un campamento inolvidable como los demás.

Pero no puedo olvidar este discurso sin hacer mención especial a ciertas personas concretando (Siento esta parte) pero son las razones por las que he decidido seguir con esto adelante.

Alicia, Raquel, Noemi y Miriam, habéis sido mis pilares no solo de la tienda de dormir, habéis estado conmigo siempre, aguantándome y volviéndome más loca sin dejar de hacerme sonreír. Noemi, Miriam ya os lo he dicho pero, encantadísima de haberos conocido. A gente que ha estado ahí siguiéndome el roll: Alicia, Jimena, Celia, Noelia, Laura y demases, vosotros sabéis quienes sois y poco hay que decir que no sepáis, que gracias a vosotras y a nuestro happiland. Os voy a echar de menos.

Pero no puedo olvidarme de mi pilar más alto aquí, Chamorro, mi gran apoyo y quien ha estado siempre desde aquel julio de hace once años, alguien a quien le debo mucho.
Pero tampoco me puedo olvidar de dos pilares de este campamento, Jaime, gañán de mi vida, te debo mil gracias por todos los campamentos a tu lado y cada una de las sonrisas; Leire, presidenta-dictadora d esta nuestra Hispania, tia, te voy a echar de menos, muchísimo, y créeme  cuando te digo que eres la caña, que sigas así y espero seguir junto a ti mucho tiempo, eres mi ídola :)
También tengo que agradecer a aquellos que han estado junto a mi todos estos años, quienes me han contagiado sus sonrisas y a los que yo les he contagiando mi locura. Chicos, valéis y no seais tontos y hagáis el vago, que por una vez que en vuestra vida os explayeis y habléis algo más de lo normal no pasa nada ehh ^^
Os voy a echar de menos.

Pero todo discurso no sirve solo para dar gracias y decir lo chupiguay del paraguay que ha ido todo todos estos años, sino también para pedir perdón y disculparme por todo lo malo que haya hecho; por mi mala leche e incluso por mis ratos de poca paciencia. Lo siento.

Aún así no acabo, tengo que hacer un pequeño acto, dos pequeños relevos que significan mucho.
 Mi papel como chica pensante que adquirí el primer año que entré en mayores con la ayuda de Olga. María, mi chica macarrón, te he conocido este año mejor que en ni nguno y sé que tienes madera para esto. Pierde la vergüenza, lo que tengas que perder y toma el relevo. ¡¡Se necesitan cabezas pensantes!! y tú lo harás bien :)
 Algo más personal, más familiar que tengo que ceder. Un plato que según entré en este campamento conocido como "Junior" mi tio me cedió. Ahora me toca pasarsele a mi hermano. Cuídamelo ehh!

También tengo que dar las gracias, por último y ya acabo, al cuerpo técnico de este campamento: cocina, enfermería con Elena... y a los monitores que día a día : Pedro, Laura, Yaiza, Cucho y Eva, han hecho un esfuerzo superior por nosotros y por mi durante estos años.
Y a ti Cucho, en especial, por haberme enseñado todo lo que sé en aquellos años contigo.
GRACIAS.



No hay comentarios:

Publicar un comentario