No hay casi nada tan doloroso como parpadear muy rápidamente o simplemente apretar tus ojos, mejor dicho, tus párpados con toda la fuerza posible a fin de no derramar ni una sola lágrima.
Duele tener que fingir otro estado de ánimo o simplemente fingir que algo te da igual cuando en realidad es todo lo contrario. Perder algo que significa tanto para ti... es como perder una parte de ti, como que se desintegra una pequeña parte de tu alma que no volverá... pero no es solo material, es algo que con el paso del tiempo, los recuerdos, las historias que eso podría contar... es demasiado, demasiado significativo para mi, y de repente, todo desaparece.
Nada volverá a ser como antes... es una sensación extraña, como si estuvieras desnuda, como si necesitaras aferrarte a eso cuando te sientes mal, como algo protector...
Todo pasa y todo queda...
No hay comentarios:
Publicar un comentario